viernes, 27 de marzo de 2009

Cuba2-Cienfuegos:donde los carros son coches y los coches,carros.

Tras Varadero nos decidimos a cambiar de aires...no sin pena por mi parte porque me fascinaba ese mar,pero no era mala la idea de seguir la ruta así que el viernes nos marchamos a la estación de buses,temprano por la mañana,con idea de pillar el primero que saliera...con tan mala suerte(en principio) que acababa de salir,y el próximo hasta las 3 de la tarde nada de nada.En la misma estación nos abordó un taxista que se ofreció a llevarnos.Nos salía más caro,evidentemente,pero tras mucho barajar opciones,y regatear,nos fuimos con el. El viaje fue un cachondeo.El taxista era simpatiquísimo,y nos enseñó la Cuba profunda,especialmente porque se perdió,jajajajajajajaja.Cosa que,por otra parte,no me extraña porque apenas vi un cartel de tráfico,como para alquilar un coche,vaya!!! Aún estaríamos dando tumbos por Cuba,jajajajaaj!!!!

Tras más de 3 horas llegamos a Cienfuegos,una ciudad con una arquitectura colonial francesa preciosa,llena de soportales...que nos vinieron muy bien con el cacho chaparrón que cayó de tormenta,nada más llegar.Encontramos alojamiento en una casa particular y nos fuimos a visitar la ciudad,tan pequeña que se recorre en una tarde pero que bien merece la visita.Como no es tan turística como La Habana se nos reconocía muy facilmente como las turistas,porque,de hecho,aquí pocos vimos. Lo que más me llamó la atención aquí fueron los coches de caballos cubiertos,medio de transporte habitual entre los locales,y las bicitaxis,también sólo para la gente de allí.De hecho,montamos en uno y el señor,cuando pasamos cerca de unos policías,nos pidió que no hablásemos para que no se dieran cuenta de que no éramos de allí.

Tras el viernes en Cienfuegos nos volvimos a La Habana en taxi compartido,con dos hermanos argentinos quienes,cumpliendo con los tópicos,se prepararon un mate en pleno taxi!!!!! Llevaban todo lo necesario para prepararlo en una mochilita(matera). Flipante,hasta qué punto les gusta el mate a esta gente,qué pasada!

El sábado lo pasamos paseando por última vez por nuestra Habana,y lo acabamos yendo a visitar al primo de mi amiga Leslie,un hombre encantador que nos habló mucho de la vida en la isla,y nos llevó a cenar y a dar una última vuelta nocturna por la ciudad.

La verdad es que,sí,me quedo con ganas de más.Hace una semana estaba allí,en Cienfuegos,y aún me siento allá,supongo que es lo normal cuando haces un viaje que te encanta.Así que,lo dicho,si alguien tiene ganas de ir a Cuba,que me avise que me apunto!!!!!!!!!!

Por cierto,que me acabo de enterar que algo cubana sí soy,mi abuela materna nacio allí!!!

martes, 24 de marzo de 2009

Cuba:La Habana

Coco-taxi en La Habana.
Arte en la calle en el Callejón de Hammel.


Hola a tod@s!!!!! Aquí estoy de vuelta de Cuba,dispuesta a contaros la crónica de mi viaje.Ya sabeis que mis crónicas son largas,desmenuzadas al detalle así que,para aquellos a los que no les gusten los rollos,además de la opción de borrar mis crónicas y listo,les doy la opción de crónica breve,que sigue a continuación:
Me fui a Cuba una semana,visitando La Habana,Varadero y Cienfuegos,y me encantó todo,precioso,clima estupendo,y gente estupenda,aunque,eso sí,todo también muy triste por la situación tan precaria que tienen.Pero como me gustó mucho estaría más que dispuesta a volver así que,si alguien tiene ganas de ir con compañía,que me avise que me apunto!!!!
Aquí acabaría la versión corta así que,el que no quiera leer más ya sabe lo que tiene que hacer :-)
Y ahora la versión larga,la que a mi me gusta de un viaje,espero que os guste!!!!!
Me fui a Cuba una semana,con una amiga española de Mallorca,nueva profe de este año con la que he hecho muy buenas migas y que ha resultado ser una maravillosa compa de viaje,de mismo rollito que yo,y con la que me he reído muchisimo.Empezamos quedándonos 3 días en La Habana,en casa de la mamá de mi amiga cubana,en una casa que me recordaba muchísimo a la de mis abuelos de Canarias.Y es que para algo Canarias y Cuba tienen mucho en común,empezando por el acento...y es que oir a los cubanos es como oir a mi gente de Canarias!!!
Me resultó muy emocionante llegar a Cuba,a la tierra de mis dos queridísimas amigas cubanas.Una de ellas se fue con un añito y nunca más volvió, de hecho su madre no quiere que vuelva por lo dura que fue la partida;la otra se vino a Houston hace 9 años,y nos ha contado miles de historias acerca de la vida allí,de la vida de los que huyeron,legales e ilegales,de su propia historia de ella y de su familia,y todo ese combinado de las dos hizo que me dieran muchísimas ganas de ir.Así que verme allí me fue emocionante,emotivo desde el primer momento,porque yo podía estar en el lugar en el que ellas dos desearían estar y no podían,yo estaba viendo y sintiendo con mis ojos lo que ellas querrían ver y sentir así que,lo dicho,emociones a flor de piel.
Al pasar la aduana todo parecía que iba bien hasta que se dieron cuenta de que teníamos visado de trabajo americano así que,de manera muy amable,pero nos cayó un buen interrogatorio:que si por qué teníamos pasaporte español y visado americano,que por qué íbamos a Cuba,qué íbamos a hacer,qué ruta íbamos a hacer,que si teníamos amigos allí,que dónde nos íbamos a quedar...Sólo tuvimos que mentir en que no teníamos amigos y en dónde nos íbamos a quedar.Y es que la mamá de nuestra amiga nos pidió que no diéramos su nombre para no meterla en problemas,porque si decíamos que nos íbamos a quedar en su casa,aunque fuera de gratis,la policía podia ir a su casa a investigar que no estuviera cobrando por ello.Porque la gente que alquila tiene que pagar impuestos,tenga gente en casa o no,y no está la vida allá como para pagar de más.Ese fue el primer detalle de una larga lista de detalles que nos hicieron ver la realidad cubana,no la que se podría ver desde los hoteles.
La única pega de la casa era que quedaba un pelín apartada del centro y nos tocaba pagar taxi,esa era la aventura diaria:cerca de casa no había parada de taxis así que nos tocaba pararlos por la calle.Veíamos pasar los coches antiguos,que son taxis baratos para los cubanos...pero no para los turistas,así que nada.Veíamos pasar los buses pero no llegamos a investigar cómo iban las lineas así que nada tampoco.Además,había que pagar en pesos,la moneda de los cubanos,y no en CUCs,la moneda para los turistas,así que otro impedimento para usarlos.Con lo que nos tocaba intentar pillar taxi,y fijar un precio que no fuera abusivo,porque cada día,para el mismo recorrido,nos querían cobrar una cosa diferente,con lo que nos tocaba regatear.Menos mal que yo iba con mi amiga,a la que se le da genial eso,y conseguíamos rebajar un poco el precio que si no...uff.
La Habana nos encantó.Está decrépita,cayéndose a cachos,y maravillosa a la vez.La zona centro y la zona vieja están en proceso de rehabilitación,eso sí,a paso de tortuga lenta lentíiiiiiiiiisima pero aún así,La Habana es maravillosa.Te daba mucha pena ver casas,palacetes espectaculares,cayéndose a cachos,familias viviendo en lugares que en cualquier lugar del mundo diríamos que serían condiciones infrahumanas,pero con ese clima,con esa alegría,todo se va supliendo...más o menos. Nos dimos cuenta de que en Cuba,el país donde supuestamente no debería haber clases sociales,ricos y pobres,sí las hay,hay quien vive bien,hay quien vive fatal,y hay quien vive más o menos normal.Eso sí,todos sin libertad para decir,hacer lo que les de la gana.Una pena increíble,una cárcel de oro,qué pena,qué pena!!!!
El domingo nos pasó una cosa muy graciosa.Resulta que el sábado queríamos salir de juerga por la noche pero se ve que por la zona vieja no había o, al menos, no supimos encontrar,ningún sitio de marchita.Hasta que alguien nos dijo que la marcha estaba en el barrio del Vedado.Como ya se hizo tarde decidimos ir alli al día siguiente.Así que el sábado por la noche al Vedado nos fuimos con ganas de juerga.Allí estábamos,en el Malecón,atiborrado de gente,con dos chicos que se nos acercaron,más sosos que poco y de los que nos queríamos librar como fuera.En cuanto nos libramos de ellos ya se nos pegaron otros dos,que,menos mal,eran bien simpáticos.Charlando con ellos nos percatamos de que solo había hombres,y cuando nos fijamos un poco más nos dimos cuenta de que había demasiados hombres!mucho gay y muchos travestis!estabámos en plena zona gay!!!!!! ajajajajajajajaj,qué risas!! Lo que era la monda era que mientras charlábamos con este segundo par de chicos ya había otro par que nos estaban tirando los tejos!!!!! increíble!!!!!!Nos habíamos librado de los dos sosos iniciales,se nos arrimaron otros dos,y mientras estábamos con estos,ya otros dos estaban esperando a hablar con nosotras!!!!! increíble!!!!! Estos cubanos son la leche,van a la caza del turista cómo sea!!!!

miércoles, 11 de marzo de 2009

Las geniales crónicas de V P:y 10! Elecciones históricas en El Salvador.

Para la gente que le gusta la historia, como Gloria, y para los que quieren conocer un poco más de América Latina, he traducido este escrito que apareció ayer en mi blog.

¿Qué es lo que hace que una elección sea histórica?
Estos días las elecciones al País Vasco se califican de históricas porque parece que permitirán desalojar a un grupo político (el nacionalismo vasco) que lleva treinta años en el poder.
¿Qué pasaría si en vez de ser treinta años, fueran casi doscientos años?
¿O quinientos años, si lo contamos de otra forma?
¿No serían unas elecciones así completamente históricas?
Pues bien, si las encuestas no se engañan, esto es lo que pasará en El Salvador este fin de semana que viene. Todos los que estamos relacionados con este pequeño país, sean cuáles sean nuestras opiniones políticas, estamos llenos de expectación ante un cambio que todavía no nos creemos completamente. Un cambio que, cada vez que se ha intentado en El Salvador, ha habido un golpe de estado, una guerra, una dictadura o un "tongo" electoral para impedirlo. ¿Será posible esta vez? ¿Se producirá un cambio como el que nunca ha pasado en la historia salvadoreña?

El país está a la expectativa. Las empresas han parado toda inversión no imprescindible desde hace meses. Muchos empleados de gobierno han preparado sus maletas. Hay rumores de fraude electoral, de que los que tienen el poder no lo soltarán tan fácilmente, como sucedió en el pasado. Y todo el mundo estará pegado a la televisión o a Internet el próximo domingo.
¿Cómo explicar este tema a gente que desconoce completamente la realidad salvadoreña? Es como intentar explicar las elecciones del País Vasco a gente que no sabe qué es el País Vasco, el euskera, el nacionalismo, el franquismo, el PSOE, el PP, Zapatero, la crisis económica española. Y todo esto en un artículo de un blog. Lo intentaré, porque siempre me han gustado los retos, aunque lo deberé simplificar mucho y prescindir de muchos matices.

La conquista española en América Latina se caracterizó porque Carlos I había descubierto un continente inmenso y no tenía bastantes soldados (es decir, bastante dinero) para conquistarlo. El rey encontró una solución ingeniosa y efectiva: mandó que aquel conquistador que conquistara unas tierras para el rey sería propietario de esas tierras y de los indios que viveran allí (como mano de obra barata). Así pretendía que los conquistadores, en vez de ser pagados por el rey, se lo pagaran todo ellos mismos, como una inversión para el futuro. Podríamos decir, pues, que la conquista de América no fue realizada por la Administración pública (el ejército es parte de ella) sino por la iniciativa privada, es decir, fue una concesión del rey a cualquier persona que estuviera dispuesto a hacer la guerra en su nombre. Así, unos cuántos aventureros venidos de España que atravesaron el mar con sueños de riqueza conquistaron grandes áreas de territorio y, por lo tanto, acabaron poseyendo grandes cantidades de tierra y de indios. Ellos y sus descendentes se convirtieron así en la oligarquía latinoamericana, mientras los indios vivían en una pobreza inmensa (algún día tendré que escribir sobre esto con más detalle). Esa es la causa de la desigualdad social en América Latina que ha continuado hasta ahora.

La oligarquía no fue estática (familias viejas se arruinaron y otras nuevas se enriquecieron), ni fundamentó su riqueza en la misma estructura económica (la oligarquía salvadoreña antes era cafetalera y ahora es bancaria), pero la desigualdad se ha mantenido hasta la actualidad.

Cuando la riqueza se basaba en la agricultura, hubo un tiempo en que las famosas "14 familias" eran propietarias de casi toda la tierra cultivable de El Salvador (un país del tamaño de la Comunidad Valenciana). Ahora un puñado de familias (fuertemente emparentadas por matrimonios entre ellas) dominan los principales bancos y empresas del país.

Desde los acuerdos de paz de 1992 que acabaron con la guerra, dos fuerzas políticas han dominado la vida política salvadoreña.
Por un lado, el partido ARENA, que es de derechas radicales: el brazo político de la oligarquía salvadoreña.
Por otro lado, el FMLN, de izquierdas radicales, la ex-guerrilla que tras haber depurado todos los elementos moderados, se ha convertido en un partido marxista ortodoxo.
En ese aspecto, El Salvador se parece a la II República española: las opciones políticas eran radicales porque la estructura económica era muy desigual (mucha diferencia entre ricos y pobres).
Durante el franquismo, apareció una clase media que es la que moderó el discurso político español, una vez llegó la Transición.
.Schafick Handal, polémico líder histórico del FMLN (izquierda salvadoreña)
El partido ARENA hace tiempo que está desgastándose y, desde hace unos ocho años, la única razón por la cual se mantenía es que mucha gente tiene un miedo inmenso al FMLN.
Mucho del miedo se centraba en su líder, Schafick Handal, activista comunista desde los años 50 y líder histórico del partido FMLN desde 1973 a 2006. Él tenía un genio de mil cojones (me daban risa sus entrevistas cuando se enfadaba con los periodistas porque no le daban la razón y los reñía delante de la cámara). Fue uno de los comandantes de la guerrilla durante la guerra de los ochenta (mucha gente lo veía como los españoles pueden ver a De Juana Chaos). Además, no escondía su amistad con Fidel Castro y su objetivo de convertir El Salvador en una segunda Cuba, país al cual admiraba. Todo esto hacía que la gente tuviera miedo que, si ganaba el FMLN las elecciones, El Salvador se convirtiera en un país comunista, mucho tiempo después de que el Muro de Berlín hubiera caído. Esto daba miedo e impedía el triunfo del FMLN.
En 2006, Schafick Handal venía de una reunión de Bolivia de reunirse con Evo Morales y sufrió un ataque de corazón en el aeropuerto de El Salvador, muriendo mientras se lo transportaba a la clínica. Claudia y yo fuimos a ver cómo sacaban el ataúd de la clínica, a tres calles de mi casa, más por cotilleo que por otra cosa. Los militantes del partido estaban desconcertados y un tanto huérfanos, como si hubiera muerto el padre. Schafick era, para su partido, la enésima reencarnación del mítico patriarca latinoamericano que tanta gente ha encarnado (Perón, Pinochet, Torrijos, Trujillo, Fidel Castro, Chávez son sólo unos pocos ejemplos).

Muerto Schafick Handal, el candidato para la presidencia en El Salvador para el FMLN es Mauricio Funes, un comunicador que se hizo famoso atacando al partido que gobernaba. Con él, el FMLN ha conseguido dar la imagen de moderación que se espera que le lleve al gobierno, haciendo que, por primera vez en 200 o 500 años, un grupo político diferente de la oligarquía salvadoreña acceda al poder.

En El Salvador, la mayoría de mis amigos profesionales son de derecha y la mayoría de mis amigos personales son de izquierda. Nadie de ellos es radical y todos son buena gente. Los de izquierda se encuentran esperanzados con el cambio. Los de derecha saben que muy probablemente perderán su trabajo, pero desean que el cambio sea bueno para El Salvador y lo ven como una fase necesaria para el país. En general, todos ellos se están tomando el tema de forma muy madura, aunque nadie se lo acaba de creer del todo. ¿Será posible esta vez?
Yo, con el pesimismo antropológico de los Palasí, no creo que nada cambie de forma sustancial. Ya otros países centroamericanos (Guatemala, Nicaragua) han tenido gobiernos de izquierdas (democráticos y no democráticos) por años y la situación sigue siendo tan mala como siempre.

Mi conclusión después de vivir nueve años en América Latina y haber pensado y conversado sobre el tema durante miles de horas, es que las raíces del subdesarrollo de esta parte del mundo no son políticas, ni económicas, sino culturales (quizás lo explicaré en el futuro). Pero la alternancia es la clave de la democracia. Y, además, a mí siempre me ha gustado la esperanza, aunque vaya seguida de una gran decepción. Siempre he pensado que "esperanza" es la palabra más hermosa del diccionario, más que "amor" o "paz", que son las típicas. Quizás una persona no tiene amor ni paz pero si hay esperanza de conseguirlos, la vida es buena. Y una vida sin esperanza no vale la pena vivirla: es una deprimente espera de la muerte. Así que parece ser que ha llegado el momento de la esperanza en El Salvador, tras muchísimo tiempo de no tenerla. Lo aprovecharemos mientras dure.

viernes, 27 de febrero de 2009

Las geniales crónicas de V P:y 9! Otro hombre en los semáforos!

Aprovechando que tengo un break, os envío este escrito que hice ayer para el blog familiar. Los veteranos quizás disentirán de mis observaciones, pues conocen más que yo este país. Esta es la opinión de alguien que sólo lleva unos meses en Estados Unidos.

Hace quince minutos he visto el tercer hombre en un mes que pide dinero en los semáforos . Le he gritado ("Hey, man!"), le he dado un dólar y me ha dado vergüenza oír las expresiones de gracias que me daba, totalmente exageradas para la exigua cantidad de dinero dado ("Thank you. Thank you very much. God bless you").

La escena es siempre la misma: un hombre esperando al lado de un semáforo de una vía importante, sosteniendo un cartón con las dos manos. En el cartón, dos frases básicas pintadas con rotulador. Por ejemplo, "Unemployed. Please help me". El de hoy ponía "Hopeless. Please help me". Yo no había visto gente pidiendo en los semáforos en Houston hasta hace dos meses. Supongo que es por causa de la crisis. Aunque la tasa de paro es la mitad que en España, la gente lo debe estar pasando mal. Y digo "debe" porque no he oído hablar de la crisis a nivel personal. Los medios de comunicación hacen algunas referencias, pero no he visto a nadie hablar en la calle. La gente americana es muy reservada y, sobre todo, en estos asuntos, pero deben estar preocupados.
Una de las cosas que aprendes leyendo el libro que os había recomendado ("The Culture Code" de Clotaire Rapaille) es que los americanos están obsesionados con el éxito, el trabajo y el dinero. Y la razón es muy sencilla. No es que sean unos superficiales. Es que, en América, tu valor personal es asociado al éxito en el trabajo.
Si eres exitoso en el trabajo, eres una persona valiosa (un ganador o "winner").
Si no eres exitoso, eres un inútil, un perdedor (un "loser", que es una palabra muy despectiva aquí).
Esto también pasa en España pero aquí es muy radical y se encuentra mucho más internalizado, porque no está mitigado por el concepto de injusticia social, que aquí no existe (en España se le echaría la culpa parcialmente al sistema, mientras aquí la culpa la tiene exclusivamente la propia persona, a quien se le considera responsable de su destino).
Mi opinión es que esto viene de la ética protestante del trabajo que Max Weber estudió en su obra clásica ("La Ética Protestante y el Espíritu del Capitalismo").
El calvinismo creía en la predestinación (Dios elegía a quienes iban a salvarse, es decir, a ir al cielo). Una de las señales de que uno estaba entre los escogidos para salvarse era el éxito material. Así, si eras próspero, era una señal que eras bueno, es decir, uno de los escogidos por Dios. Si eras pobre, era una señal que eres malo (cómo veis, muy diferente a la concepción católica de que la riqueza material es un impedimento para la vida espiritual, que lleva a una actitud diferente).

Los primeros inmigrantes que fundaron Estados Unidos ("the pilgrims", es decir, los peregrinos) eran puritanos de ideas calvinistas que huían de la persecución religiosa en Europa. Después la religión ha tomado mil caminos en América, pero la idea básica de que el éxito material prueba que eres una persona valiosa es uno de los valores fundacionales de este país y ha quedado muy impregnada en la cultura americana, independientemente de cuáles sean tus creencias religiosas. Por eso es por lo que la gente se avergüenza de ser despedido del trabajo e intenta esconder sus problemas materiales. No quiere que le consideren un "loser", un inútil, una persona que no sirve para nada.
Cuando veo a una persona pidiendo en los semáforos, pienso que no es un caradura. Hace falta mucha desesperación para ponerse delante de un semáforo y pedir dinero, asumir que uno es un ultra-"loser" y que va a ser despreciado (sobre todo, por uno mismo).
Los coches pasan sin mirar. Me imagino a la gente dentro de los coches abstractos en sus problemas cotidianos. Pero a mí cada vez que veo una de estas personas me da tristeza. No solo por ellos sino porque son la punta del iceberg de mucha gente que debe estar pasándolo mal y que prefiere no decirlo.

jueves, 26 de febrero de 2009

Las geniales crónicas de VP.y 8! El ligue en América-6.

El ligue en América
CAPÍTULO 6
What women want (2).
La obsesión por el "Prince Charming".
Ahora que ya sabéis quién es el "Prince Charming", me gustaría explicar con más detalle qué papel juega este concepto en la vida cotidiana de la mujer americana. Cada mujer americana tiene su versión diferente de Prince Charming. Aunque los puntos básicos son compartidos por todas las mujeres (guapo, rico, viril pero sensible, con don de gentes, triunfador, macho alfa, el hombre perfecto, que te rescatará de tu vida y te hará feliz, etc., etc.), cada mujer añade algunas características particulares que hacen variar un poco el modelo. Todas estas características (las básicas y las que tiene cada mujer) forman lo que se llama "la lista de la compra" ("the shopping list"). Una lista inmensa de requisitos con la que cualquier pretendiente es comparado para determinar si merece la atención de la princesa (aquí hay un chiste divertido sobre este tema).

Cuando sales con las mujeres americanas, te das cuenta hasta qué punto están buscando a su Prince Charming y comparándote con ese ideal inalcanzable, es decir, con "la lista de la compra".

Recuerdo, por ejemplo, que hace meses salí una vez con una mujer de raza china de 41 años que había conocido por Internet y que tenía muy claro el aspecto financiero de su Prince Charming. Digo esto porque me sometió al examen financiero y laboral más minucioso que nunca había experimentado, ni siquiera en entrevistas de trabajo. Más que salir con una mujer, me parecía encontrarme en una reunión con un inspector de Hacienda. Examinó mis ingresos con detalle y mis proyecciones laborales futuras. Insistió en que dejara de ser funcionario y me pusiera a trabajar en la empresa privada americana donde, con mi Doctorado en Informática, decía que podía ganar el dinero a patadas. Tuve que explicarle cómo estaba mi situación de "servicios especiales" y "excedencia" (intenta explicar esto en inglés, macho, en el que esas palabras no existen: "leave of absence" es lo que más se parece). Todo esto en la primera cita.

Cuando le pregunté por qué estaba tan interesada en mi situación financiera, me contestó, como la cosa más natural del mundo "¡es que estoy buscando a mi Prince Charming!". Y cuando le pregunté por qué buscaba a su príncipe, me dijo, como si nada, "¡es que es mi sueño desde la infancia!". Y en aquel momento, recordé mis sueños de la infancia: ser pintor (cuando soy incapaz de dibujar un círculo), ser astronauta (me mareo con las alturas), ser médico (si veo sangre, me desmayo).
El sueño de mi hermana Esther era tener mil hijos (afortunadamente, después rebajó el deseo a cien, una cifra más razonable). Yo me imaginaba los bebés de Esther en una granja parecida a las de pollos, alimentados por tubos que traían leche y llegaban a su boca para darles de mamar.

Le dije: "Pero los sueños de la infancia son fantasías que no tienen nada que ver en la realidad". Ella se quedó bloqueada. No le digas nunca a una mujer americana que no puede cumplir sus sueños de la infancia, especialmente en lo relacionado con el Prince Charming. Una mujer americana muchas veces no madura mucho más allá de los quince años y vive en una eterna adolescencia (después dirán que los hombres somos inmaduros). Y, como dice Clotaire Rapaille, "amor" significa para los americanos "falsas expectativas". Yo no debía de cumplir las expectativas de la china porque se despidió de mí con repugnancia y nunca supe nada más de ella. La imagino yendo por la vida, buscando a su Prince Charming. A los 41 años todavía no ha superado los cuentos de hadas.
Y es que una mujer americana nunca deja de buscar su Prince Charming, por muy vieja que sea. Esperando a este hombre ideal, se pasa la vida. Los matrimonios van y vienen en esta cultura marcada por el divorcio, los hijos crecen y se van, los lugares de trabajo se suceden, las décadas se acaban. Pasan los treinta, los cuarenta, los cincuenta... Pero la mujer americana seguirá esperando su príncipe azul hasta el final.

De vez en cuando, alguna mujer tiene un rapto extraño de lucidez y se da cuenta de que el Prince Charming no existe. Es extraño, pero puede pasar.

La canción "Precious Illusions" de Alanis Morisette habla de ello:

Tú me rescatarás, ¿verdad? [...] Tú me completarás, ¿verdad? Entonces, mi vida puede empezar al fin [...] Este anillo me ayudará, como lo harás tú, caballero de brillante armadura.[...] Esas ilusiones tan queridas que tengo en la cabeza no me deprimían cuando era niña. Y separarme de ellas es como separarme del mejor amigo de mi infancia. He pasado tanto de tiempo mirando fuera de mí...

El vídeo de esta canción no tiene desperdicio. Sólo esperad que pasen los 20 segundos del comienzo (que son un poco aburridos) para que empiece la acción. Las imágenes que salen explican el tema del Prince Charming mucho mejor de lo que yo lo he hecho.

Otra persona que se ha dado cuenta de que el Prince Charming es un personaje de cuento, es esta chica que dice: [Intento] contestar esa pregunta ardiente que mis amigas me preguntan diariamente: "¿Por qué todavía no ha llegado algún maravilloso Prince Charming y te ha rescatado? [...] ¿Por qué todavía no te has casado? ¿No quieres casarte, Danielle?

[Mi dilema es que] entre Disney y Hollywood es difícil, si no imposible, encontrar un hombre con quien yo (o cualquier mujer) pueda compartir una relación a largo plazo. Creciendo, yo, como tantas chicas, fantaseaba con el Prince Charming. Ahora, como adulta, me doy cuenta de que si insisto en buscar al Prince Charming, puedo seguir buscando y morir sola.

Pero la mayoría de mujeres americanas prefieren seguir buscando. No porque quieran morir solas (el estereotipo de la solterona – "spinster"- que vive sola rodeada de gatos es uno de los más poderosos de esta cultura). Es que ellas SABEN que su príncipe azul llegará, más pronto o más tarde. No deben hacer nada para encontrarlo. Sólo deben esperar y, cuando menos lo esperen, aparecerá el caballero de la brillante armadura que las rescatará de sus deudas económicas, de sus problemas sentimentales, de su infelicidad y, lo que es más importante, de ellas mismas.

¿Hasta cuándo acaba esta espera? ¿Cuándo las mujeres se dan cuenta de que su amado no llegará? ¿Basta con una vida para esperar a ese mesías salvador o hay que creer en la reencarnación y quizás el príncipe azul llegará en otra vida?
Me imagino a una de estas mujeres que pasan la vida soñando con su príncipe en el día de su funeral, cuando todo el mundo está reunido en la iglesia para dar el último adiós. De pronto, la puerta de la iglesia se abre y aparece un caballero con traje y corbata, maduro y de pelo cano, pero todavía atractivo. Su rostro revela la sabiduría que da la edad y sus arrugas cuentan de todas las batallas que ha debido luchar en la vida. No es otro que el Prince Charming, que ha pasado buscando a su princesa, pero que ha llegado demasiado tarde. ¿O quizás no? El príncipe maduro se acerca al ataúd abierto. Se inclina hacia la viejecita y le da un beso. Y, como en el cuento de la Bella Durmiente, ella despierta de su sueño eterno. Abre los ojos y le sonríe con bondad, como se sonríe a un viejo conocido. No se extraña ni se sorprende: sabía que vendría. Siempre lo ha sabido. Se levanta de la caja y juntos, con los pasos cortos e inseguros que dan los viejos, salen de la iglesia. Y se van a la tierra del príncipe, al país de los cuentos, dónde no hay pena ni dolor, donde todos son felices para siempre. Y quizás esta sensación de final feliz es lo que las mujeres americanas desean cuando sueñan con su Prince Charming.

martes, 3 de febrero de 2009

Porqué me gusta mi experiencia americana.

Razones por las que me encanta mi experiencia Houston-americana:

-La multiculturalidad:Esto es algo que,de siempre,me ha fascinado.Desde el primer momento en que tuve oportunidad de empezar a ver un poquito el mundo esto me ha apasionado.Me encanta el estar en un lugar en donde puedas encontrar,a la vez,gente de los lugares y razas mas diversas.Aquí,mismo cuando vas en el coche-cosa que,desgraciadamente,tienes que hacer constantemente :-( lo puedes comprobar:en el mismo semáforo,en los coches de al lado,te puedes encontrar a negros,árabes,hispanos,blancos,asiáticos,indios...en fin,todo! Vas a un restaurante a cenar y puedes elegir que si mexicano(de verdad!al fin y al cabo,México está aquí al lado,y Houston está plagado de mexicanos!),venezolano,colombiano,etc,cualquiera de hispanoamérica;árabe de cualquier origen,chino(de verdad también!),africano,hindú,...hasta español!!!! aunque a ese apenas he ido un par de veces porque no me apetece,lo español lo prefiero dejar para cuando esté en España que,además,será mejor. También,por supuesto,te puedes encontrar italianos,hamburgueserías,y cocina americana en plan barbacoa típica,y todo lo que habrá de lo que ahora no me acuerdo! De todas formas,como siempre,acabas yendo a tus restaurantes favoritos,cosa que debo empezar a cambiar,quiero empezar a probarlo todo!

También me encanta esa multiculturalidad cuando vas a tomar un café,simplemente,al Starbucks,por ejemplo,que es nuestro favorito para nuestras reuniones de los miércoles,en plan solo chicas:te atienden negros,te sientas al lado de negros,árabes,hispanos,gringos,asiáticos....igualico,igualico que en mi Ourense,por poner un ejemplo,vaya.:-) Te vas de compras al centro comercial Galleria,que está muy bien,con tiendas caras tipo Versace,y tiendas normales tipo Zara,y te cruzas con gente peripuestísima y guapísima,también de todas las razas y orígenes posibles,cosa que me fascina:igualito igualito que en España,verdad?como en Ourense. Sales a bailar una noche y más de lo mismo.Me gusta mucho un local,el Sky Bar,al que vamos a veces los jueves,cuando no estamos demasiado reventadas,a bailar salsa.Y es un gustazo porque tienes una banda estupenda en vivo y un ambiente fantástico de gente,de nuevo,de todas partes y colores.Dónde he podido yo bailar salsa en Ourense con un africano,un sudamericano,un japonés,un árabe,un gringo o un indio? Y encima guapísimos.Llegas a Ourense y te topas con la monocromía,que bailan de pena....y encima más feos que Picio!!!!!! Uffff,que depresión!!!!! :-)

Me encanta esa multiculturalidad,la mezcla de razas,me fascina.Además,tengo la suerte de que caí en un cole,Almeda,en donde lo puedo disfrutar.Una mitad es hispana,la otra mitad es negra,y un pequeño porcentaje es blanco gringo.Ahí estoy en mi salsa.Cuando veo a mis compas negros me encanta estar ahí.Cuando veo a mis conserjes tan negros me acuerdo de mis conserjes de mi cole en España y me hace gracia ver que no tienen absolutamente nada que ver,son como el día y la noche.El conserje jefe me hace mucha gracia,tiene como unos 50 años( o más,porque con los negros nunca se sabe!),trencitas en el pelo,siempre con su gorra y unos andares que parece que se va a echar a bailar de discoteca de un momento a otro.Solo le falta la bola de la discoteca de Fiebre del sábado noche para estar completito! :-) Con el otro conserje también flipo.Tiene 56 años y no los aparenta en absoluto.Si me tuvo que enseñar su carnet para que yo me lo creyera,para que veais lo que son los negros con su piel. Los niños negritos del cole son una monada,a mi gusto los niños más bonitos del mundo,y como sean mezcla,ya se salen de bonitos.Tenemos algunas niñas negritas de ojos azules,de ojos verdes,enormes,con las que te quedas alucinada:cómo es posible!? Espectaculares.Son lindísimas,con sus cabecitas llenas de trencitas de colores,y sus caritas preciosas,unas niñas monísimas.Claro,luego ves a los niños mexicanitos y salen perdiendo en la comparación,aunque son bien ricos...al menos,en mi humilde opinión.Por supuesto que para gustos,colores.Y yo,claro,me defino por el negro :-).

Me gusta tener compañer@s tan dispares,aunque a veces me cueste entenderles,especialmente a los negros,que tienen un inglés muy particular.De todas formas,se nota que me voy acostumbrando porque los voy entendiendo algo más,especialmente a uno al que el año pasado no le pillaba nada,el profe de informática. Yo alucinaba:a mi me resultaba imposible entenderle nada,y sin embargo,mis niños,que se supone que están aprendiendo inglés,sí le entendían!!!! Cómo es posible!!!!???? Aún no me lo explico!!!!!

Con est@s compañer@s,a menudo,no me queda más remedio que sonreír,asentir,y listo,porque no entiendo.Alguna vez me ha pasado de escuchar a alguien,sonreirle,asentir,...y luego darme cuenta de que no me hablaban a mi!!!!! Os podeis imaginar la situación,qué corte!!! jajajajajajajajajj.

Me gusta ir al super y que la gente que me encuentre sea de todas partes,cada uno haciendo la compra para hacer sus comidas tan diferentes de las mías.Y que te encuentres a la venta comidas que para mi son exóticas pero que,aquí,tienen usuarios que las ven como sus comidas del día a día,tan exóticas para ellos como para mi podría ser una tortilla de patatas.

Me gusta la variedad de cosas que puedes hacer aquí,y barato! Aquí estoy apuntada a una cadena de gimnasios en los que,por 30$,puedo ir a yoga,pilates,danza del vientre,hip hop,salsa,bicicleta,kick box,y mil cosas más,aparte de las máquinas,además de estar abiertos 24 horas,de lunes a domingo.Dónde puedo hacer todo eso por 30 euros en Ourense?Si alguien lo sabe que me lo vaya diciendo para irme yo alegrando para cuando vuelva a España!

Me gusta el buen clima que hace aquí. El invierno es suave,puede hacer algo de frío algunos días pero no se pasa semanas y semanas de un frío horroroso,si hace frío 3 días al cuarto ya tienes 15/20 grados...o más! Y normalmente hace más de 20! Así que es un gustazo llegar del cole y poder irse a caminar con una temperatura super agradable a Memorial,un parque en un bosque muy chulo que está lleno de gente haciendo deporte.

Me gusta el detalle que puede parecer una chorrada pero que a mi me hace ilusión de ver matrículas de otros estados,Nevada,Utah,Washington,...estados que,cuando estás en España,suenan tan lejanos,tan imposibles de visitar,tan inalcanzables,y que,estando aquí,los tienes tan cerca como en el coche que va delante.

Me gusta poder ir de compras y que todo sea tan barato,que te puedas comprar ropa por 20$! Así da gusto ir de tiendas!!!! :-)

Me gusta poder viajar a lugares que aquí están cerca y que desde España están lejísimos.Poder ir de fin de semana a Los Angeles o Chicago,como si eso fuese lo más normal del mundo,eso no tiene precio.

Me encanta la posibilidad de conocer gente nueva que aquí tengo,no como lo limitado que me resulta en Ourense,en donde solo estamos los mismos de siempre +.....los mismos de siempre.Uffffff,que depresión! Aquí,entre los compas españoles profes del programa se forma una pandillita muy maja con la que da gusto,gente super abierta y con inquietudes similares,con ganas de hacer cosas y proyectos similares,con el mismo gusanillo de viajar,elemento común a todos nosotros.Y afortunadamente,también he podido conocer a gente no española estupenda con la que me siento suuuuper a gusto,con lo cual la experiencia aún mejora más. Aún preferiría conocer a más gente no española pero eso va despacio también,porque tampoco tengo demasiado tiempo para ampliar círculo de gente,cosa que también me encantaría.Hay gente aquí a la que apenas veo!cosa que me da mucha rabia pero el tiempo y el cuerpo no da para más!

Me encanta escuchar la radio en el coche y poder oír músicas tan variadas.Puedes escuchar música hispana,rock americano,gospel,hip hop,o country con solo tocar un botón,y todo lo que yo no oigo,que no conozco....!!!!!

Todo esto es una parte de porqué me gusta estar aquí. Quedan muchas cosas,sensaciones,que surgen en mil momentos diferentes. Por supuesto,también hay muchas cosas que no me gustan aquí,pero eso tendrá que ir en otro mail! Mil besos desde mi querido Houston!

lunes, 2 de febrero de 2009

Las geniales crónicas de V P:y 7! El día que estrené la sartén.

El 31 de enero de 2009 fue un día histórico en los Estados Unidos.
Más importante que la toma de posesión de Obama,
más importante que el once de septiembre,
más importante que la caída del muro de Berlín.

El 31 de enero fue El Día Que Estrené la Sartén.

Ya hacía tiempo que me preguntaba qué hacía en mi cocina ese disco de metal negro con un mango. "¿Para qué servirá?"- me preguntaba. Claramente, era demasiado pesado para llevarlo de sombrero y demasiado incómodo para romper nueces. Pero de todas maneras, tampoco sé para que sirven la mitad de trastos y aparatos que tienen los americanos aquí. Pensaba tirarlo a la basura, pero una vez tiré un aparato y después me dijeron que se trataba de un sacapuntas eléctrico. (Ya decía yo que, para ser un consolador masculino, el agujero era demasiado pequeño). Así que decidí conservar la sartén. Pues bien, la sartén estaba viviendo una vida tranquila y relajada en un cajón de mi cocina, "huyendo del mundanal ruido", sin trabajar ni desgastarse y tan nuevecita como el primer día. Todo esto cambió el 31 de enero, cuando mi amigo Fran (de Castellón pero viviendo en Sugarland, a una media hora de viaje de Houston) me llamó al móvil y me dijo:
- Vicent, ¿tienes huevos?
Una pregunta extraña, pero nunca se sabe.
Me miré la entrepierna, comprobé que todo estaba en su sitio y respiré aliviado.
- Fran, claro que tengo huevos. Soy un hombre.
- No, Vicent, te pregunto si tienes huevos para cocinar.
- Fran, me ofendes. ¡Soy un español y los españoles tenemos huevos para cocinar y para hacer lo que sea!
- No. Quiero decir si tienes huevos para hacer tortilla de patatas.
¿Tortilla? Esa sí que era una palabra extraña. Me sonaba extrañamente familiar. Tenía la vaga impresión de haberla escuchado antes, quizás en España. Me sonaba que estaba relacionada con la cocina.
La cocina, ese arte de hacer la comida que nos alimenta cada día. Aquí mi cocina se reduce a dos acciones independientes. Primera, comprar alimentos precocinados (de la marca "Michelina's") en el Krogg (un súper que hay cerca). Segunda, ponerlos en el microondas durante cuatro minutos. Fácil, práctico y eficiente, como todo lo americano. Los alimentos de "Michelina 's" están equilibrados nutricionalmente y te hacen adelgazar. No porque sean bajos en calorías, sino porque acabas hasta los cojones de comer siempre lo mismo y, por lo tanto, comes menos. Todo son ventajas. El origen de toda nutrición en esta etapa de mi vida Pero, ¿"tortilla"? ¿Qué sería eso? No había visto esa comida en el catálogo de "Michelina 's". Debía de ser algo exótico. Quizás comida asiática.
- No te preocupes. Yo lo traeré todo. Sólo dime si tienes aceite y de qué clase es.
Miré a la despensa y efectivamente había aceite. Una botella de plástico que estaba sin comenzar, inmaculada y prístina, como si el tiempo no hubiera pasado por ella. Miré la etiqueta, que ponía en inglés "Equilibrio natural. Omega-3. Ayuda a tener colesterol sano y a equilibrar grasas saturadas". ¿Me habré equivocado? ¿Sería omega-3 en forma líquida? Pero, en la parte inferior, en letra pequeña, había la frase "una mezcla de aceites de canola, soja y oliva".
"A saber qué mierda es esto", pensé. Pero bueno, si te paras a pensar toda la porquería que comemos por aquí, no comerías nada.
"De todas maneras" – pensé "- de algo nos tenemos que morir".
- Fran, sí que tengo aceite, pero es un aceite ambiguo. No sé decirte de qué clase es. Tiene problemas para definirse.
- Bueno, pues en una hora estoy por allá.
Y una hora después estaba en mi casa y empezó a hacer cosas extrañísimas, ante mi sorpresa y estupor. Cogió una especie de frutos extraños que había traído con él (el los llamó "patatas", pero no se parecían a las patatas de "Michelina's", que son un puré que acompaña a la carne precocinada) y empezó a pelarlas con el cuchillo. Después las partió en trocitos y abrió unos huevos ("Ah! Ahora sé porque me preguntaba aquello de los huevos").
Después, me dijo: - Necesito un poco de sal.
¿Sal? De esto sí que sé que tengo. En la despensa, hay dos bolsitas de polvos blancos, una junto a la otra. Son fáciles de distinguir. La que tiene hormigas rojas dentro de la bolsita es azúcar. La que no tiene ninguna hormiga dentro es sal. Pero, después, cuando fui a la despensa no encontraba la sal. Me volví loco buscándola. Quizás la había tirado a la basura en una limpieza general que hice después del huracán.
- Tendremos que hacerla sin sal – sentenció Fran.
Y después, cogió la sartén del cajón dónde había estado durmiendo el sueño de los justos desde hace tanto tiempo.
- ¿Fran, qué vas a hacer con ese disco de metal?
- Voy a cocinar con esta sartén.
Jeje. Ahora sí que no me engaña. ¿Cómo quiere poner la sartén en el microondas? Todo el mundo sabe que en el microondas no se puede poner metal. Mejor me quedo mirando para ver cómo explota el microondas para decirle "Ya te lo había dicho yo".
Va Fran y pone la sartén, no en el microondas, sino en un bloque de metal que había debajo del microondas y que yo nunca había utilizado. Él lo llamó "cocina eléctrica". En el pasado, yo había pensado en tirarlo como un trasto inservible que sólo servía para tropezarse con él y para quitar espacio a la cocina. Menos mal que no lo hice.
Lo que pasó después fue mágico. Por una extraña alquimia, la mezcla de huevos y patatas se convirtió en una cosa diferente, una única masa amarilla compacta, que Fran llamó "tortilla de patata". Durante todo este proceso, yo estaba de lo más extrañado. Intrigado.
"Supongo que la tendremos que comer"- pensé.
Pensé en ponerla en la mesa de comer. Sólo había un problema: no tengo mesa de comer. Las raciones de la comida precocinada me las como en la mesa del ordenador. Pero, Pilar, una profesora madrileña que había vuelto a España, me había vendido una mesita pequeña, así que la pusimos allá. Probé un trozo de la tortilla y, "holy crap!", estaba para chuparse los dedos. ¡Esto era mucho mejor que los menús de "Michelina's"! Se fundía en la boca dejando un sabor delicioso. No tenía sal y estaba sosa, pero aún así, estaba de muerte. Me la comí lentamente, saboreando cada gramo de ella y deleitándome en el éxtasis. Delicioso. Y así fue como ese extraño aparato denominado "sartén" perdió su inocencia y se preparó para una vida de aventuras que, a buen seguro, producirán muchas satisfacciones.
Después nos fuimos de marcha con unas chicas españolas que habíamos conocido. Pero yo no podía dejar de pensar en la tortilla, en su sabor delicioso y magnífico y a cada chica que encontraba en la discoteca le decía "Estás tan buena como la tortilla de patatas". Pero, por supuesto, era mentira, sólo lo decía por halagarlas.
La verdad es que nada está tan bueno como la tortilla de patatas.