NO OS PERDAIS ESTE ESCRITO DE MI AMIGO V!!!!!! ES ESPECTACULAR!!!!!!!!
Es cierto que a algunos nos toca la china y a otros no. Lo que no os he dicho (y espero que os riáis) es que yo soy gafe. ¿Qué digo "gafe"? ¡Un gafe de libro!Juzgad por vosotros mismos. Todo lo que os voy a contar ahora es absolutamente cierto, aunque parezca de broma (y lo cuento con humor). Pero es todo cierto. No exagero.
Bien, comencemos por los tres terremotos. He experimentado tres terremotos de más de 7 en la escala Richter. En una réplica me fracturé la columna y me hice una hernia en la zona lumbar, con un dolor inhumano. No os recomiendo que os coja un terremoto en la planta tres de un edificio, como a mi, porque el edificio tiembla como un flan y hasta el más ateo se pone a rezar como un desesperado. Pero bueno, esto no cuenta mucho, porque El Salvador es tierra de terremotos. Bueno, es verdad que desde hacía 20 años no había ningún terremoto y que nunca había habido dos meses seguidos de constantes réplicas, tanto que las escuelas cerraron por dos meses. En fin, como digo,eso no cuenta.
Sigamos por los huracanes. Estando en El Salvador, decido irme de vacaciones a República Dominicana. República Dominicana, tierra de huracanes, ¿no? Pues no. Van de Puerto Rico a Cuba sin pasar por Dominicana. Cuando llegué hacía diecisiete años que no había habido ningún huracán. Dos semanas después de llegar, el huracán Georges arrasa el país. De hecho, cuando pasaban los huracanes, lo hacían por la parte norte de la isla. El ojo de Georges pasó a diez quilómetros del centro de Santo Domingo, donde vivía yo. Inundaciones, damnificados, una larga historia...
Harto de aguantar en Santo Domingo después del huracán sin agua, con el calor horrible y yo sudado y oliendo a perros, me vuelvo a El Salvador en avión. El mismo día que llego, llega el huracán Mitch. Tanto es así que el avión suspende su tramo final pues el aeropuerto de El Salvador ha cerrado y dormimos en San José de Costa Rica, en un hotel pagado por la aerolínea. No importa que El Salvador no sea tierra de huracanes, sólo llega uno muy de vez en cuando. Y si tiene que llegar, ¿por qué no llega el mismo día que yo llego para darme la bienvenida? Si es que soy de importante...
Cuando llegué a Houston, le conté a mi hermana Annabel (esto es cierto):
"Me parece que estoy perdiendo facultades. Estoy aquí unas semanas y aún no ha pasado nada malo".
Y, de repente, el huracán Ike.
Después le comenté: "Soy el mismo de siempre. Estoy hecho un chaval. ".
Cuando Ike venía alguna gente estaba inquieta por el huracán y a mi ya me parecía como una cosa normal de la vida.(El tsunami no fue culpa mía. En ese tiempo, yo estaba en Cuba).
Bien, pasaré por encima el perro que me mordió y casi me deja sin hijos. Me destrozó el pantalón, me llenó el brazo de sangre, me llenó el culo y los testículos de heridas. Tuvieron que ponerme la antitetánica y curarme en el hospital. En fin, recuerdo que se llamaba "Napoleón" y que ni su ama se atrevía a acercarse a él. Esto daría para otro escrito más largo.Pero acabo con lo mejor.
Estando en El Salvador (país sin trenes), regreso a España para pasar las vacaciones de Semana Santa. Acabadas las vacaciones, cojo un tren de Castellón a Barcelona (donde salía el avión que me regresaría a El Salvador). Había varios trenes a diversas horas, pero elijo este, no sé por qué. Antes de decir nada, fijaos que era el único tren que yo cogía en todo en un año.Efectivamente, como todos estáis adivinando, el tren se pega una hostia monumental a 200 quilómetros por hora contra un tren regional. Fue en Torredembarra y yo salí disparado y reboté contra la pared, perdiendo la conciencia. Salió en las noticias (incluso algunos fotos mías sangrando). Hubo cuatro muertos. Salí por un agujero del tren, sangrando por la cabeza (tengo una cicatriz que se alarga por toda la parte de detrás de la cabeza, por eso no me rapo el pelo). Me tuvieron más de una hora desangrándome en una iglesia donde habían reunido los heridos hasta que me llevaron a una ambulancia a Reus, donde al médico le costó coserme de nuevo. Una segunda hernia en el cuello y problemas en la rodilla son las secuelas.
Bueno, ahora que ya nadie se quiere acercar a mi por si un meteorito le cae encima (fijaos que en todas esas catástrofes yo he salido vivo pero hay gente que no la ha contado, pues el gafe genuino es el que atrae la mala suerte para los que están al lado) os contaré algunas cosas que pueden ser interesantes.
La primera es que lo que te afecta anímicamente no son las catástrofes. Como experto en ellas, os diré que el ser humano tiene una fuerza increíble para enfrentar estos tipos de desastres. No sólo hace cosas durante ellas que no haría normalmente, sino que se recupera en seguida y sin problemas. Yo no tengo ninguna secuela psicológica de ninguna catástrofe que he pasado y me recuperé en seguida, en cuestión de días a lo sumo. La tarde después del primer terremoto fue una tarde gozosa, de haber sobrevivido, de alegría de vivir. Y algún día tengo que hablaros de cómo en las catástrofes, la gente rompe las barreras y se vuelve solidaria y se produce una extraña hermandad entre la gente que las sufre. Es algo extraño, pero hermoso.
Lo que te afecta de verdad anímicamente son las dificultades más mundanas. Que la novia te deje, que tengas una situación como la que he tenido este año... Supongo que la evolución nos ha preparado para una inundación (pues los antepasados primates las tenían). Sin embargo, nuestra evolución biológica no nos ha preparado para un mundo moderno que es muy reciente. Los Homo erectus no tenían problemas de visa.Joder qué rollazo os he metido. Ahora nadie me querrá ni dar la mano, pues temerán que la cólera de Dios caiga sobre ellos. Jeje.
.En fin, la verdad es que sólo os quería hacer reír un rato. Normalmente lo hago exagerando y sacándole punta a las cosas, pero en lo que he hablado hoy no he exagerado un ápice.Un abrazo a todos, (¡Lagarto! ¡Lagarto!)Vicent
P.D: Por cierto, Luis, ahora que conoces mi historia más secreta, por favor no me odies mucho. Por supuesto, el hecho de que, después de que durmiéramos en Austin en la misma habitación al principio de llegar a América, no tiene nada que ver con el que no te han dado trabajo (como a mí), has tenido problemas con el seguro médico, con la documentación de Amparo. Es todo pura coincidencia. No es que te haya gafado mientras dormíamos. Para nada.
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sábado, 11 de abril de 2009
jueves, 9 de abril de 2009
Las geniales crónicas de V P:y 11! El skyline de Houston.
"Skyline" (que literalmente es "la línea del cielo") es una palabra inglesa que significa "horizonte", pero que también se utiliza para describir el perfil que producen los rascacielos sobre el firmamento, sobre todo en el centro de la ciudad (el denominado "downtown"). Cada ciudad tiene su "skyline" característico, que se promociona como un logo o imagen distintiva de la ciudad, en objetos de recuerdo (tazas, souvenirs, camisetas), los cuales traen la silueta de los rascacielos más importantes de la ciudad dibujándose sobre un fondo azul o negro. Así, el "skyline" de Nueva York tiene el edificio "Empire State" y el edificio Chrysler; el de Chicago contiene "la torre Sears"; el skyline de Dallas tiene ese espantoso edificio con forma de cuchillo que pincha una albóndiga y que responde al nombre de "The Awful Meatball"... ehh, bueno, quería decir, "Reunion Tower " (cuando los Conquerors de Dallas lean esto se pondrán a protestar indignados, como siempre hacen cuando les digo que el edificio es una castaña).
Pero hoy quiero hablar del "skyline" de Houston.
Yo no soy muy fanático de los rascacielos: me parecen otro exponente de la arquitectura del tipo "caja de zapatos" que, desde Le Corbusier, ha sido la maldición de la cultura occidental, con su fealdad, los espacios cúbicos más horrorosos y las líneas rectas más aburridas. ¿Qué se puede esperar de Le Corbusier, un individuo que despreciaba la arquitectura de París, quería derrocarlo todo (Notre Dame, el Louvre, la Saint Chapelle, todo) y reemplazarlo por grandes moles de vidrio y metal? Con sus propias palabras: "Imaginad toda esta porquería [se refiere al París histórico], que hasta ahora ha yacido desperdigada sobre el suelo como una costra seca, destruida y barrida y sustituida por inmensos y claros cristales de vidrio, ¡que se levantan a una altura de 100 metros!"
Para Le Corbusier, el París histórico era una porquería.¿Qué se puede esperar de un chiflado como este? Lo que se puede esperar es que la arquitectura occidental siguiera sus aberrantes ideas con fanatismo fundamentalista durante casi un siglo, esto es lo que se puede esperar. Como dice Theodore Dalrymple en "Our culture, what's left of it": "El sueño de Le Corbusier - la pesadilla de cualquier otro, claro está - se ha convertido en realidad, al menos en parte. Por todo el mundo, se ha ubicado en la gente en viviendas que les proporcionan espacios cúbicos y servicios básicos pero nada más. Desde luego, cuando digo 'gente', quiero decir principalmente los pobres, aquellos que tienen pocas opciones sobre dónde vivir. Los arquitectos y planificadores que han hecho esa ubicación prefieren vivir en chalés de lujo o, cuando están disponibles, en mansiones de estilo georgiano."
Pero debo reconocer que los rascacielos de Houston son bastante interesantes. La razón es que son relativamente nuevos. Mientras las tristemente desaparecidas Torres Gemelas son de los años sesenta (el apogeo del fervor corbusieriano: por esto eran paralelípedos perfectos, indistinguibles de una caja de zapatos alargada), el gran desarrollo de Houston se produjo durante la década de los ochenta, con el boom del petróleo. Por aquel entonces, las ideas de Le Corbusier empezaban a decaer un tanto y los arquitectos se permitían añadir alguna curva o alguna variación pequeña a la línea recta (sin llegar a rechazarla completamente, lo cual pasó décadas después y dio obras tan interesantes como el museo Guggenheim de Bilbao).
Todos los días veo estos rascacielos a primera hora de la mañana, sobre las 7:30. Resulta que, en mi trayecto diario de la casa al trabajo, paso por el lado del "downtown", donde se juntan tres de las autopistas metropolitanas más importantes de la ciudad (es decir, la 10, la 45 y la 59). En ese momento, en hora punta ("rush hour"), miles de coches se agrupan en la confluencia de las autopistas y esto hace el tráfico lento. Por lo tanto, a velocidad de unos treinta kilómetros por hora, tienes tiempo de mirar bien los rascacielos, que se encuentran muy cerca de ti (en algún caso, a unos treinta metros). Parece que uno pudiera alargar la mano y tocarlos.
No hay dos momentos en que los rascacielos sean iguales. A veces, ves el sol saliendo por detrás de ellos y la luz del alba reflejarse en sus inmensas superficies de vidrio. Los días nublados tienen un aspecto gris y, muchas veces, no puedes ver la cumbre de los rascacielos porque están cubiertos de una capa de niebla o nubes bajas. El color de los rascacielos cambia cada pocos minutos, como la catedral de Rouen que pintó Monet. Los edificios siempre se ven diferentes, según la orientación y la hora del día. Incluso, en la misma hora del día (sobre las 7:30 que los veo por la mañana), todavía no ha habido un día en el que se vean igual. Así que se ha convertido en una costumbre. Cuando voy aproximándome por la autopista 10 me pregunto "A ver como se verán los rascacielos hoy".
Además, sirven para orientarse. Hacen la misma función que desempeñaba la torre de Collserola en Barcelona o el volcán en San Salvador. Es decir, el "skyline" de Houston se ve desde kilómetros (pero no en todo Houston, que es enorme). Cuando veo los rascacielos, los veo desde la autopista.A veces me quedo contemplándolos de lejos, mientras vuelvo del trabajo por la tarde. Parecerían gigantescos hongos que han nacido o formaciones rocosas que han crecido de un afloramiento de lava del subsuelo, moles geológicas como las del monolito Uluru de Australia. O una serie de estructuras dejadas por una civilización extraterrestre, tecnológicamente adelantada. Vistas todas juntas no parecen construidas por el hombre.Así que quiero rendir homenaje a estas inmensas moles de vidrio, acero y cemento, que veo todos los días por la mañana mientras estoy medio adormecido y por la tarde cuando vuelvo a casa, a las cuales nunca me acostumbro y que siempre me sorprenden. Al pie de los rascacielos se puede pasear.
Pero hoy quiero hablar del "skyline" de Houston.
Yo no soy muy fanático de los rascacielos: me parecen otro exponente de la arquitectura del tipo "caja de zapatos" que, desde Le Corbusier, ha sido la maldición de la cultura occidental, con su fealdad, los espacios cúbicos más horrorosos y las líneas rectas más aburridas. ¿Qué se puede esperar de Le Corbusier, un individuo que despreciaba la arquitectura de París, quería derrocarlo todo (Notre Dame, el Louvre, la Saint Chapelle, todo) y reemplazarlo por grandes moles de vidrio y metal? Con sus propias palabras: "Imaginad toda esta porquería [se refiere al París histórico], que hasta ahora ha yacido desperdigada sobre el suelo como una costra seca, destruida y barrida y sustituida por inmensos y claros cristales de vidrio, ¡que se levantan a una altura de 100 metros!"
Para Le Corbusier, el París histórico era una porquería.¿Qué se puede esperar de un chiflado como este? Lo que se puede esperar es que la arquitectura occidental siguiera sus aberrantes ideas con fanatismo fundamentalista durante casi un siglo, esto es lo que se puede esperar. Como dice Theodore Dalrymple en "Our culture, what's left of it": "El sueño de Le Corbusier - la pesadilla de cualquier otro, claro está - se ha convertido en realidad, al menos en parte. Por todo el mundo, se ha ubicado en la gente en viviendas que les proporcionan espacios cúbicos y servicios básicos pero nada más. Desde luego, cuando digo 'gente', quiero decir principalmente los pobres, aquellos que tienen pocas opciones sobre dónde vivir. Los arquitectos y planificadores que han hecho esa ubicación prefieren vivir en chalés de lujo o, cuando están disponibles, en mansiones de estilo georgiano."
Pero debo reconocer que los rascacielos de Houston son bastante interesantes. La razón es que son relativamente nuevos. Mientras las tristemente desaparecidas Torres Gemelas son de los años sesenta (el apogeo del fervor corbusieriano: por esto eran paralelípedos perfectos, indistinguibles de una caja de zapatos alargada), el gran desarrollo de Houston se produjo durante la década de los ochenta, con el boom del petróleo. Por aquel entonces, las ideas de Le Corbusier empezaban a decaer un tanto y los arquitectos se permitían añadir alguna curva o alguna variación pequeña a la línea recta (sin llegar a rechazarla completamente, lo cual pasó décadas después y dio obras tan interesantes como el museo Guggenheim de Bilbao).
Todos los días veo estos rascacielos a primera hora de la mañana, sobre las 7:30. Resulta que, en mi trayecto diario de la casa al trabajo, paso por el lado del "downtown", donde se juntan tres de las autopistas metropolitanas más importantes de la ciudad (es decir, la 10, la 45 y la 59). En ese momento, en hora punta ("rush hour"), miles de coches se agrupan en la confluencia de las autopistas y esto hace el tráfico lento. Por lo tanto, a velocidad de unos treinta kilómetros por hora, tienes tiempo de mirar bien los rascacielos, que se encuentran muy cerca de ti (en algún caso, a unos treinta metros). Parece que uno pudiera alargar la mano y tocarlos.
No hay dos momentos en que los rascacielos sean iguales. A veces, ves el sol saliendo por detrás de ellos y la luz del alba reflejarse en sus inmensas superficies de vidrio. Los días nublados tienen un aspecto gris y, muchas veces, no puedes ver la cumbre de los rascacielos porque están cubiertos de una capa de niebla o nubes bajas. El color de los rascacielos cambia cada pocos minutos, como la catedral de Rouen que pintó Monet. Los edificios siempre se ven diferentes, según la orientación y la hora del día. Incluso, en la misma hora del día (sobre las 7:30 que los veo por la mañana), todavía no ha habido un día en el que se vean igual. Así que se ha convertido en una costumbre. Cuando voy aproximándome por la autopista 10 me pregunto "A ver como se verán los rascacielos hoy".
Además, sirven para orientarse. Hacen la misma función que desempeñaba la torre de Collserola en Barcelona o el volcán en San Salvador. Es decir, el "skyline" de Houston se ve desde kilómetros (pero no en todo Houston, que es enorme). Cuando veo los rascacielos, los veo desde la autopista.A veces me quedo contemplándolos de lejos, mientras vuelvo del trabajo por la tarde. Parecerían gigantescos hongos que han nacido o formaciones rocosas que han crecido de un afloramiento de lava del subsuelo, moles geológicas como las del monolito Uluru de Australia. O una serie de estructuras dejadas por una civilización extraterrestre, tecnológicamente adelantada. Vistas todas juntas no parecen construidas por el hombre.Así que quiero rendir homenaje a estas inmensas moles de vidrio, acero y cemento, que veo todos los días por la mañana mientras estoy medio adormecido y por la tarde cuando vuelvo a casa, a las cuales nunca me acostumbro y que siempre me sorprenden. Al pie de los rascacielos se puede pasear.
miércoles, 11 de marzo de 2009
Las geniales crónicas de V P:y 10! Elecciones históricas en El Salvador.
Para la gente que le gusta la historia, como Gloria, y para los que quieren conocer un poco más de América Latina, he traducido este escrito que apareció ayer en mi blog.
¿Qué es lo que hace que una elección sea histórica?
Estos días las elecciones al País Vasco se califican de históricas porque parece que permitirán desalojar a un grupo político (el nacionalismo vasco) que lleva treinta años en el poder.
¿Qué pasaría si en vez de ser treinta años, fueran casi doscientos años?
¿O quinientos años, si lo contamos de otra forma?
¿No serían unas elecciones así completamente históricas?
Pues bien, si las encuestas no se engañan, esto es lo que pasará en El Salvador este fin de semana que viene. Todos los que estamos relacionados con este pequeño país, sean cuáles sean nuestras opiniones políticas, estamos llenos de expectación ante un cambio que todavía no nos creemos completamente. Un cambio que, cada vez que se ha intentado en El Salvador, ha habido un golpe de estado, una guerra, una dictadura o un "tongo" electoral para impedirlo. ¿Será posible esta vez? ¿Se producirá un cambio como el que nunca ha pasado en la historia salvadoreña?
El país está a la expectativa. Las empresas han parado toda inversión no imprescindible desde hace meses. Muchos empleados de gobierno han preparado sus maletas. Hay rumores de fraude electoral, de que los que tienen el poder no lo soltarán tan fácilmente, como sucedió en el pasado. Y todo el mundo estará pegado a la televisión o a Internet el próximo domingo.
¿Cómo explicar este tema a gente que desconoce completamente la realidad salvadoreña? Es como intentar explicar las elecciones del País Vasco a gente que no sabe qué es el País Vasco, el euskera, el nacionalismo, el franquismo, el PSOE, el PP, Zapatero, la crisis económica española. Y todo esto en un artículo de un blog. Lo intentaré, porque siempre me han gustado los retos, aunque lo deberé simplificar mucho y prescindir de muchos matices.
La conquista española en América Latina se caracterizó porque Carlos I había descubierto un continente inmenso y no tenía bastantes soldados (es decir, bastante dinero) para conquistarlo. El rey encontró una solución ingeniosa y efectiva: mandó que aquel conquistador que conquistara unas tierras para el rey sería propietario de esas tierras y de los indios que viveran allí (como mano de obra barata). Así pretendía que los conquistadores, en vez de ser pagados por el rey, se lo pagaran todo ellos mismos, como una inversión para el futuro. Podríamos decir, pues, que la conquista de América no fue realizada por la Administración pública (el ejército es parte de ella) sino por la iniciativa privada, es decir, fue una concesión del rey a cualquier persona que estuviera dispuesto a hacer la guerra en su nombre. Así, unos cuántos aventureros venidos de España que atravesaron el mar con sueños de riqueza conquistaron grandes áreas de territorio y, por lo tanto, acabaron poseyendo grandes cantidades de tierra y de indios. Ellos y sus descendentes se convirtieron así en la oligarquía latinoamericana, mientras los indios vivían en una pobreza inmensa (algún día tendré que escribir sobre esto con más detalle). Esa es la causa de la desigualdad social en América Latina que ha continuado hasta ahora.
La oligarquía no fue estática (familias viejas se arruinaron y otras nuevas se enriquecieron), ni fundamentó su riqueza en la misma estructura económica (la oligarquía salvadoreña antes era cafetalera y ahora es bancaria), pero la desigualdad se ha mantenido hasta la actualidad.
Cuando la riqueza se basaba en la agricultura, hubo un tiempo en que las famosas "14 familias" eran propietarias de casi toda la tierra cultivable de El Salvador (un país del tamaño de la Comunidad Valenciana). Ahora un puñado de familias (fuertemente emparentadas por matrimonios entre ellas) dominan los principales bancos y empresas del país.
Desde los acuerdos de paz de 1992 que acabaron con la guerra, dos fuerzas políticas han dominado la vida política salvadoreña.
Por un lado, el partido ARENA, que es de derechas radicales: el brazo político de la oligarquía salvadoreña.
Por otro lado, el FMLN, de izquierdas radicales, la ex-guerrilla que tras haber depurado todos los elementos moderados, se ha convertido en un partido marxista ortodoxo.
En ese aspecto, El Salvador se parece a la II República española: las opciones políticas eran radicales porque la estructura económica era muy desigual (mucha diferencia entre ricos y pobres).
Durante el franquismo, apareció una clase media que es la que moderó el discurso político español, una vez llegó la Transición.
.Schafick Handal, polémico líder histórico del FMLN (izquierda salvadoreña)
El partido ARENA hace tiempo que está desgastándose y, desde hace unos ocho años, la única razón por la cual se mantenía es que mucha gente tiene un miedo inmenso al FMLN.
Mucho del miedo se centraba en su líder, Schafick Handal, activista comunista desde los años 50 y líder histórico del partido FMLN desde 1973 a 2006. Él tenía un genio de mil cojones (me daban risa sus entrevistas cuando se enfadaba con los periodistas porque no le daban la razón y los reñía delante de la cámara). Fue uno de los comandantes de la guerrilla durante la guerra de los ochenta (mucha gente lo veía como los españoles pueden ver a De Juana Chaos). Además, no escondía su amistad con Fidel Castro y su objetivo de convertir El Salvador en una segunda Cuba, país al cual admiraba. Todo esto hacía que la gente tuviera miedo que, si ganaba el FMLN las elecciones, El Salvador se convirtiera en un país comunista, mucho tiempo después de que el Muro de Berlín hubiera caído. Esto daba miedo e impedía el triunfo del FMLN.
En 2006, Schafick Handal venía de una reunión de Bolivia de reunirse con Evo Morales y sufrió un ataque de corazón en el aeropuerto de El Salvador, muriendo mientras se lo transportaba a la clínica. Claudia y yo fuimos a ver cómo sacaban el ataúd de la clínica, a tres calles de mi casa, más por cotilleo que por otra cosa. Los militantes del partido estaban desconcertados y un tanto huérfanos, como si hubiera muerto el padre. Schafick era, para su partido, la enésima reencarnación del mítico patriarca latinoamericano que tanta gente ha encarnado (Perón, Pinochet, Torrijos, Trujillo, Fidel Castro, Chávez son sólo unos pocos ejemplos).
Muerto Schafick Handal, el candidato para la presidencia en El Salvador para el FMLN es Mauricio Funes, un comunicador que se hizo famoso atacando al partido que gobernaba. Con él, el FMLN ha conseguido dar la imagen de moderación que se espera que le lleve al gobierno, haciendo que, por primera vez en 200 o 500 años, un grupo político diferente de la oligarquía salvadoreña acceda al poder.
En El Salvador, la mayoría de mis amigos profesionales son de derecha y la mayoría de mis amigos personales son de izquierda. Nadie de ellos es radical y todos son buena gente. Los de izquierda se encuentran esperanzados con el cambio. Los de derecha saben que muy probablemente perderán su trabajo, pero desean que el cambio sea bueno para El Salvador y lo ven como una fase necesaria para el país. En general, todos ellos se están tomando el tema de forma muy madura, aunque nadie se lo acaba de creer del todo. ¿Será posible esta vez?
Yo, con el pesimismo antropológico de los Palasí, no creo que nada cambie de forma sustancial. Ya otros países centroamericanos (Guatemala, Nicaragua) han tenido gobiernos de izquierdas (democráticos y no democráticos) por años y la situación sigue siendo tan mala como siempre.
Mi conclusión después de vivir nueve años en América Latina y haber pensado y conversado sobre el tema durante miles de horas, es que las raíces del subdesarrollo de esta parte del mundo no son políticas, ni económicas, sino culturales (quizás lo explicaré en el futuro). Pero la alternancia es la clave de la democracia. Y, además, a mí siempre me ha gustado la esperanza, aunque vaya seguida de una gran decepción. Siempre he pensado que "esperanza" es la palabra más hermosa del diccionario, más que "amor" o "paz", que son las típicas. Quizás una persona no tiene amor ni paz pero si hay esperanza de conseguirlos, la vida es buena. Y una vida sin esperanza no vale la pena vivirla: es una deprimente espera de la muerte. Así que parece ser que ha llegado el momento de la esperanza en El Salvador, tras muchísimo tiempo de no tenerla. Lo aprovecharemos mientras dure.
¿Qué es lo que hace que una elección sea histórica?
Estos días las elecciones al País Vasco se califican de históricas porque parece que permitirán desalojar a un grupo político (el nacionalismo vasco) que lleva treinta años en el poder.
¿Qué pasaría si en vez de ser treinta años, fueran casi doscientos años?
¿O quinientos años, si lo contamos de otra forma?
¿No serían unas elecciones así completamente históricas?
Pues bien, si las encuestas no se engañan, esto es lo que pasará en El Salvador este fin de semana que viene. Todos los que estamos relacionados con este pequeño país, sean cuáles sean nuestras opiniones políticas, estamos llenos de expectación ante un cambio que todavía no nos creemos completamente. Un cambio que, cada vez que se ha intentado en El Salvador, ha habido un golpe de estado, una guerra, una dictadura o un "tongo" electoral para impedirlo. ¿Será posible esta vez? ¿Se producirá un cambio como el que nunca ha pasado en la historia salvadoreña?
El país está a la expectativa. Las empresas han parado toda inversión no imprescindible desde hace meses. Muchos empleados de gobierno han preparado sus maletas. Hay rumores de fraude electoral, de que los que tienen el poder no lo soltarán tan fácilmente, como sucedió en el pasado. Y todo el mundo estará pegado a la televisión o a Internet el próximo domingo.
¿Cómo explicar este tema a gente que desconoce completamente la realidad salvadoreña? Es como intentar explicar las elecciones del País Vasco a gente que no sabe qué es el País Vasco, el euskera, el nacionalismo, el franquismo, el PSOE, el PP, Zapatero, la crisis económica española. Y todo esto en un artículo de un blog. Lo intentaré, porque siempre me han gustado los retos, aunque lo deberé simplificar mucho y prescindir de muchos matices.
La conquista española en América Latina se caracterizó porque Carlos I había descubierto un continente inmenso y no tenía bastantes soldados (es decir, bastante dinero) para conquistarlo. El rey encontró una solución ingeniosa y efectiva: mandó que aquel conquistador que conquistara unas tierras para el rey sería propietario de esas tierras y de los indios que viveran allí (como mano de obra barata). Así pretendía que los conquistadores, en vez de ser pagados por el rey, se lo pagaran todo ellos mismos, como una inversión para el futuro. Podríamos decir, pues, que la conquista de América no fue realizada por la Administración pública (el ejército es parte de ella) sino por la iniciativa privada, es decir, fue una concesión del rey a cualquier persona que estuviera dispuesto a hacer la guerra en su nombre. Así, unos cuántos aventureros venidos de España que atravesaron el mar con sueños de riqueza conquistaron grandes áreas de territorio y, por lo tanto, acabaron poseyendo grandes cantidades de tierra y de indios. Ellos y sus descendentes se convirtieron así en la oligarquía latinoamericana, mientras los indios vivían en una pobreza inmensa (algún día tendré que escribir sobre esto con más detalle). Esa es la causa de la desigualdad social en América Latina que ha continuado hasta ahora.
La oligarquía no fue estática (familias viejas se arruinaron y otras nuevas se enriquecieron), ni fundamentó su riqueza en la misma estructura económica (la oligarquía salvadoreña antes era cafetalera y ahora es bancaria), pero la desigualdad se ha mantenido hasta la actualidad.
Cuando la riqueza se basaba en la agricultura, hubo un tiempo en que las famosas "14 familias" eran propietarias de casi toda la tierra cultivable de El Salvador (un país del tamaño de la Comunidad Valenciana). Ahora un puñado de familias (fuertemente emparentadas por matrimonios entre ellas) dominan los principales bancos y empresas del país.
Desde los acuerdos de paz de 1992 que acabaron con la guerra, dos fuerzas políticas han dominado la vida política salvadoreña.
Por un lado, el partido ARENA, que es de derechas radicales: el brazo político de la oligarquía salvadoreña.
Por otro lado, el FMLN, de izquierdas radicales, la ex-guerrilla que tras haber depurado todos los elementos moderados, se ha convertido en un partido marxista ortodoxo.
En ese aspecto, El Salvador se parece a la II República española: las opciones políticas eran radicales porque la estructura económica era muy desigual (mucha diferencia entre ricos y pobres).
Durante el franquismo, apareció una clase media que es la que moderó el discurso político español, una vez llegó la Transición.
.Schafick Handal, polémico líder histórico del FMLN (izquierda salvadoreña)
El partido ARENA hace tiempo que está desgastándose y, desde hace unos ocho años, la única razón por la cual se mantenía es que mucha gente tiene un miedo inmenso al FMLN.
Mucho del miedo se centraba en su líder, Schafick Handal, activista comunista desde los años 50 y líder histórico del partido FMLN desde 1973 a 2006. Él tenía un genio de mil cojones (me daban risa sus entrevistas cuando se enfadaba con los periodistas porque no le daban la razón y los reñía delante de la cámara). Fue uno de los comandantes de la guerrilla durante la guerra de los ochenta (mucha gente lo veía como los españoles pueden ver a De Juana Chaos). Además, no escondía su amistad con Fidel Castro y su objetivo de convertir El Salvador en una segunda Cuba, país al cual admiraba. Todo esto hacía que la gente tuviera miedo que, si ganaba el FMLN las elecciones, El Salvador se convirtiera en un país comunista, mucho tiempo después de que el Muro de Berlín hubiera caído. Esto daba miedo e impedía el triunfo del FMLN.
En 2006, Schafick Handal venía de una reunión de Bolivia de reunirse con Evo Morales y sufrió un ataque de corazón en el aeropuerto de El Salvador, muriendo mientras se lo transportaba a la clínica. Claudia y yo fuimos a ver cómo sacaban el ataúd de la clínica, a tres calles de mi casa, más por cotilleo que por otra cosa. Los militantes del partido estaban desconcertados y un tanto huérfanos, como si hubiera muerto el padre. Schafick era, para su partido, la enésima reencarnación del mítico patriarca latinoamericano que tanta gente ha encarnado (Perón, Pinochet, Torrijos, Trujillo, Fidel Castro, Chávez son sólo unos pocos ejemplos).
Muerto Schafick Handal, el candidato para la presidencia en El Salvador para el FMLN es Mauricio Funes, un comunicador que se hizo famoso atacando al partido que gobernaba. Con él, el FMLN ha conseguido dar la imagen de moderación que se espera que le lleve al gobierno, haciendo que, por primera vez en 200 o 500 años, un grupo político diferente de la oligarquía salvadoreña acceda al poder.
En El Salvador, la mayoría de mis amigos profesionales son de derecha y la mayoría de mis amigos personales son de izquierda. Nadie de ellos es radical y todos son buena gente. Los de izquierda se encuentran esperanzados con el cambio. Los de derecha saben que muy probablemente perderán su trabajo, pero desean que el cambio sea bueno para El Salvador y lo ven como una fase necesaria para el país. En general, todos ellos se están tomando el tema de forma muy madura, aunque nadie se lo acaba de creer del todo. ¿Será posible esta vez?
Yo, con el pesimismo antropológico de los Palasí, no creo que nada cambie de forma sustancial. Ya otros países centroamericanos (Guatemala, Nicaragua) han tenido gobiernos de izquierdas (democráticos y no democráticos) por años y la situación sigue siendo tan mala como siempre.
Mi conclusión después de vivir nueve años en América Latina y haber pensado y conversado sobre el tema durante miles de horas, es que las raíces del subdesarrollo de esta parte del mundo no son políticas, ni económicas, sino culturales (quizás lo explicaré en el futuro). Pero la alternancia es la clave de la democracia. Y, además, a mí siempre me ha gustado la esperanza, aunque vaya seguida de una gran decepción. Siempre he pensado que "esperanza" es la palabra más hermosa del diccionario, más que "amor" o "paz", que son las típicas. Quizás una persona no tiene amor ni paz pero si hay esperanza de conseguirlos, la vida es buena. Y una vida sin esperanza no vale la pena vivirla: es una deprimente espera de la muerte. Así que parece ser que ha llegado el momento de la esperanza en El Salvador, tras muchísimo tiempo de no tenerla. Lo aprovecharemos mientras dure.
viernes, 27 de febrero de 2009
Las geniales crónicas de V P:y 9! Otro hombre en los semáforos!
Aprovechando que tengo un break, os envío este escrito que hice ayer para el blog familiar. Los veteranos quizás disentirán de mis observaciones, pues conocen más que yo este país. Esta es la opinión de alguien que sólo lleva unos meses en Estados Unidos.
Hace quince minutos he visto el tercer hombre en un mes que pide dinero en los semáforos . Le he gritado ("Hey, man!"), le he dado un dólar y me ha dado vergüenza oír las expresiones de gracias que me daba, totalmente exageradas para la exigua cantidad de dinero dado ("Thank you. Thank you very much. God bless you").
La escena es siempre la misma: un hombre esperando al lado de un semáforo de una vía importante, sosteniendo un cartón con las dos manos. En el cartón, dos frases básicas pintadas con rotulador. Por ejemplo, "Unemployed. Please help me". El de hoy ponía "Hopeless. Please help me". Yo no había visto gente pidiendo en los semáforos en Houston hasta hace dos meses. Supongo que es por causa de la crisis. Aunque la tasa de paro es la mitad que en España, la gente lo debe estar pasando mal. Y digo "debe" porque no he oído hablar de la crisis a nivel personal. Los medios de comunicación hacen algunas referencias, pero no he visto a nadie hablar en la calle. La gente americana es muy reservada y, sobre todo, en estos asuntos, pero deben estar preocupados.
Una de las cosas que aprendes leyendo el libro que os había recomendado ("The Culture Code" de Clotaire Rapaille) es que los americanos están obsesionados con el éxito, el trabajo y el dinero. Y la razón es muy sencilla. No es que sean unos superficiales. Es que, en América, tu valor personal es asociado al éxito en el trabajo.
Si eres exitoso en el trabajo, eres una persona valiosa (un ganador o "winner").
Si no eres exitoso, eres un inútil, un perdedor (un "loser", que es una palabra muy despectiva aquí).
Esto también pasa en España pero aquí es muy radical y se encuentra mucho más internalizado, porque no está mitigado por el concepto de injusticia social, que aquí no existe (en España se le echaría la culpa parcialmente al sistema, mientras aquí la culpa la tiene exclusivamente la propia persona, a quien se le considera responsable de su destino).
Mi opinión es que esto viene de la ética protestante del trabajo que Max Weber estudió en su obra clásica ("La Ética Protestante y el Espíritu del Capitalismo").
El calvinismo creía en la predestinación (Dios elegía a quienes iban a salvarse, es decir, a ir al cielo). Una de las señales de que uno estaba entre los escogidos para salvarse era el éxito material. Así, si eras próspero, era una señal que eras bueno, es decir, uno de los escogidos por Dios. Si eras pobre, era una señal que eres malo (cómo veis, muy diferente a la concepción católica de que la riqueza material es un impedimento para la vida espiritual, que lleva a una actitud diferente).
Los primeros inmigrantes que fundaron Estados Unidos ("the pilgrims", es decir, los peregrinos) eran puritanos de ideas calvinistas que huían de la persecución religiosa en Europa. Después la religión ha tomado mil caminos en América, pero la idea básica de que el éxito material prueba que eres una persona valiosa es uno de los valores fundacionales de este país y ha quedado muy impregnada en la cultura americana, independientemente de cuáles sean tus creencias religiosas. Por eso es por lo que la gente se avergüenza de ser despedido del trabajo e intenta esconder sus problemas materiales. No quiere que le consideren un "loser", un inútil, una persona que no sirve para nada.
Cuando veo a una persona pidiendo en los semáforos, pienso que no es un caradura. Hace falta mucha desesperación para ponerse delante de un semáforo y pedir dinero, asumir que uno es un ultra-"loser" y que va a ser despreciado (sobre todo, por uno mismo).
Los coches pasan sin mirar. Me imagino a la gente dentro de los coches abstractos en sus problemas cotidianos. Pero a mí cada vez que veo una de estas personas me da tristeza. No solo por ellos sino porque son la punta del iceberg de mucha gente que debe estar pasándolo mal y que prefiere no decirlo.
Hace quince minutos he visto el tercer hombre en un mes que pide dinero en los semáforos . Le he gritado ("Hey, man!"), le he dado un dólar y me ha dado vergüenza oír las expresiones de gracias que me daba, totalmente exageradas para la exigua cantidad de dinero dado ("Thank you. Thank you very much. God bless you").
La escena es siempre la misma: un hombre esperando al lado de un semáforo de una vía importante, sosteniendo un cartón con las dos manos. En el cartón, dos frases básicas pintadas con rotulador. Por ejemplo, "Unemployed. Please help me". El de hoy ponía "Hopeless. Please help me". Yo no había visto gente pidiendo en los semáforos en Houston hasta hace dos meses. Supongo que es por causa de la crisis. Aunque la tasa de paro es la mitad que en España, la gente lo debe estar pasando mal. Y digo "debe" porque no he oído hablar de la crisis a nivel personal. Los medios de comunicación hacen algunas referencias, pero no he visto a nadie hablar en la calle. La gente americana es muy reservada y, sobre todo, en estos asuntos, pero deben estar preocupados.
Una de las cosas que aprendes leyendo el libro que os había recomendado ("The Culture Code" de Clotaire Rapaille) es que los americanos están obsesionados con el éxito, el trabajo y el dinero. Y la razón es muy sencilla. No es que sean unos superficiales. Es que, en América, tu valor personal es asociado al éxito en el trabajo.
Si eres exitoso en el trabajo, eres una persona valiosa (un ganador o "winner").
Si no eres exitoso, eres un inútil, un perdedor (un "loser", que es una palabra muy despectiva aquí).
Esto también pasa en España pero aquí es muy radical y se encuentra mucho más internalizado, porque no está mitigado por el concepto de injusticia social, que aquí no existe (en España se le echaría la culpa parcialmente al sistema, mientras aquí la culpa la tiene exclusivamente la propia persona, a quien se le considera responsable de su destino).
Mi opinión es que esto viene de la ética protestante del trabajo que Max Weber estudió en su obra clásica ("La Ética Protestante y el Espíritu del Capitalismo").
El calvinismo creía en la predestinación (Dios elegía a quienes iban a salvarse, es decir, a ir al cielo). Una de las señales de que uno estaba entre los escogidos para salvarse era el éxito material. Así, si eras próspero, era una señal que eras bueno, es decir, uno de los escogidos por Dios. Si eras pobre, era una señal que eres malo (cómo veis, muy diferente a la concepción católica de que la riqueza material es un impedimento para la vida espiritual, que lleva a una actitud diferente).
Los primeros inmigrantes que fundaron Estados Unidos ("the pilgrims", es decir, los peregrinos) eran puritanos de ideas calvinistas que huían de la persecución religiosa en Europa. Después la religión ha tomado mil caminos en América, pero la idea básica de que el éxito material prueba que eres una persona valiosa es uno de los valores fundacionales de este país y ha quedado muy impregnada en la cultura americana, independientemente de cuáles sean tus creencias religiosas. Por eso es por lo que la gente se avergüenza de ser despedido del trabajo e intenta esconder sus problemas materiales. No quiere que le consideren un "loser", un inútil, una persona que no sirve para nada.
Cuando veo a una persona pidiendo en los semáforos, pienso que no es un caradura. Hace falta mucha desesperación para ponerse delante de un semáforo y pedir dinero, asumir que uno es un ultra-"loser" y que va a ser despreciado (sobre todo, por uno mismo).
Los coches pasan sin mirar. Me imagino a la gente dentro de los coches abstractos en sus problemas cotidianos. Pero a mí cada vez que veo una de estas personas me da tristeza. No solo por ellos sino porque son la punta del iceberg de mucha gente que debe estar pasándolo mal y que prefiere no decirlo.
jueves, 26 de febrero de 2009
Las geniales crónicas de VP.y 8! El ligue en América-6.
El ligue en América
CAPÍTULO 6
What women want (2).
La obsesión por el "Prince Charming".
Ahora que ya sabéis quién es el "Prince Charming", me gustaría explicar con más detalle qué papel juega este concepto en la vida cotidiana de la mujer americana. Cada mujer americana tiene su versión diferente de Prince Charming. Aunque los puntos básicos son compartidos por todas las mujeres (guapo, rico, viril pero sensible, con don de gentes, triunfador, macho alfa, el hombre perfecto, que te rescatará de tu vida y te hará feliz, etc., etc.), cada mujer añade algunas características particulares que hacen variar un poco el modelo. Todas estas características (las básicas y las que tiene cada mujer) forman lo que se llama "la lista de la compra" ("the shopping list"). Una lista inmensa de requisitos con la que cualquier pretendiente es comparado para determinar si merece la atención de la princesa (aquí hay un chiste divertido sobre este tema).
Cuando sales con las mujeres americanas, te das cuenta hasta qué punto están buscando a su Prince Charming y comparándote con ese ideal inalcanzable, es decir, con "la lista de la compra".
Recuerdo, por ejemplo, que hace meses salí una vez con una mujer de raza china de 41 años que había conocido por Internet y que tenía muy claro el aspecto financiero de su Prince Charming. Digo esto porque me sometió al examen financiero y laboral más minucioso que nunca había experimentado, ni siquiera en entrevistas de trabajo. Más que salir con una mujer, me parecía encontrarme en una reunión con un inspector de Hacienda. Examinó mis ingresos con detalle y mis proyecciones laborales futuras. Insistió en que dejara de ser funcionario y me pusiera a trabajar en la empresa privada americana donde, con mi Doctorado en Informática, decía que podía ganar el dinero a patadas. Tuve que explicarle cómo estaba mi situación de "servicios especiales" y "excedencia" (intenta explicar esto en inglés, macho, en el que esas palabras no existen: "leave of absence" es lo que más se parece). Todo esto en la primera cita.
Cuando le pregunté por qué estaba tan interesada en mi situación financiera, me contestó, como la cosa más natural del mundo "¡es que estoy buscando a mi Prince Charming!". Y cuando le pregunté por qué buscaba a su príncipe, me dijo, como si nada, "¡es que es mi sueño desde la infancia!". Y en aquel momento, recordé mis sueños de la infancia: ser pintor (cuando soy incapaz de dibujar un círculo), ser astronauta (me mareo con las alturas), ser médico (si veo sangre, me desmayo).
El sueño de mi hermana Esther era tener mil hijos (afortunadamente, después rebajó el deseo a cien, una cifra más razonable). Yo me imaginaba los bebés de Esther en una granja parecida a las de pollos, alimentados por tubos que traían leche y llegaban a su boca para darles de mamar.
Le dije: "Pero los sueños de la infancia son fantasías que no tienen nada que ver en la realidad". Ella se quedó bloqueada. No le digas nunca a una mujer americana que no puede cumplir sus sueños de la infancia, especialmente en lo relacionado con el Prince Charming. Una mujer americana muchas veces no madura mucho más allá de los quince años y vive en una eterna adolescencia (después dirán que los hombres somos inmaduros). Y, como dice Clotaire Rapaille, "amor" significa para los americanos "falsas expectativas". Yo no debía de cumplir las expectativas de la china porque se despidió de mí con repugnancia y nunca supe nada más de ella. La imagino yendo por la vida, buscando a su Prince Charming. A los 41 años todavía no ha superado los cuentos de hadas.
Y es que una mujer americana nunca deja de buscar su Prince Charming, por muy vieja que sea. Esperando a este hombre ideal, se pasa la vida. Los matrimonios van y vienen en esta cultura marcada por el divorcio, los hijos crecen y se van, los lugares de trabajo se suceden, las décadas se acaban. Pasan los treinta, los cuarenta, los cincuenta... Pero la mujer americana seguirá esperando su príncipe azul hasta el final.
De vez en cuando, alguna mujer tiene un rapto extraño de lucidez y se da cuenta de que el Prince Charming no existe. Es extraño, pero puede pasar.
La canción "Precious Illusions" de Alanis Morisette habla de ello:
Tú me rescatarás, ¿verdad? [...] Tú me completarás, ¿verdad? Entonces, mi vida puede empezar al fin [...] Este anillo me ayudará, como lo harás tú, caballero de brillante armadura.[...] Esas ilusiones tan queridas que tengo en la cabeza no me deprimían cuando era niña. Y separarme de ellas es como separarme del mejor amigo de mi infancia. He pasado tanto de tiempo mirando fuera de mí...
El vídeo de esta canción no tiene desperdicio. Sólo esperad que pasen los 20 segundos del comienzo (que son un poco aburridos) para que empiece la acción. Las imágenes que salen explican el tema del Prince Charming mucho mejor de lo que yo lo he hecho.
Otra persona que se ha dado cuenta de que el Prince Charming es un personaje de cuento, es esta chica que dice: [Intento] contestar esa pregunta ardiente que mis amigas me preguntan diariamente: "¿Por qué todavía no ha llegado algún maravilloso Prince Charming y te ha rescatado? [...] ¿Por qué todavía no te has casado? ¿No quieres casarte, Danielle?
[Mi dilema es que] entre Disney y Hollywood es difícil, si no imposible, encontrar un hombre con quien yo (o cualquier mujer) pueda compartir una relación a largo plazo. Creciendo, yo, como tantas chicas, fantaseaba con el Prince Charming. Ahora, como adulta, me doy cuenta de que si insisto en buscar al Prince Charming, puedo seguir buscando y morir sola.
Pero la mayoría de mujeres americanas prefieren seguir buscando. No porque quieran morir solas (el estereotipo de la solterona – "spinster"- que vive sola rodeada de gatos es uno de los más poderosos de esta cultura). Es que ellas SABEN que su príncipe azul llegará, más pronto o más tarde. No deben hacer nada para encontrarlo. Sólo deben esperar y, cuando menos lo esperen, aparecerá el caballero de la brillante armadura que las rescatará de sus deudas económicas, de sus problemas sentimentales, de su infelicidad y, lo que es más importante, de ellas mismas.
¿Hasta cuándo acaba esta espera? ¿Cuándo las mujeres se dan cuenta de que su amado no llegará? ¿Basta con una vida para esperar a ese mesías salvador o hay que creer en la reencarnación y quizás el príncipe azul llegará en otra vida?
Me imagino a una de estas mujeres que pasan la vida soñando con su príncipe en el día de su funeral, cuando todo el mundo está reunido en la iglesia para dar el último adiós. De pronto, la puerta de la iglesia se abre y aparece un caballero con traje y corbata, maduro y de pelo cano, pero todavía atractivo. Su rostro revela la sabiduría que da la edad y sus arrugas cuentan de todas las batallas que ha debido luchar en la vida. No es otro que el Prince Charming, que ha pasado buscando a su princesa, pero que ha llegado demasiado tarde. ¿O quizás no? El príncipe maduro se acerca al ataúd abierto. Se inclina hacia la viejecita y le da un beso. Y, como en el cuento de la Bella Durmiente, ella despierta de su sueño eterno. Abre los ojos y le sonríe con bondad, como se sonríe a un viejo conocido. No se extraña ni se sorprende: sabía que vendría. Siempre lo ha sabido. Se levanta de la caja y juntos, con los pasos cortos e inseguros que dan los viejos, salen de la iglesia. Y se van a la tierra del príncipe, al país de los cuentos, dónde no hay pena ni dolor, donde todos son felices para siempre. Y quizás esta sensación de final feliz es lo que las mujeres americanas desean cuando sueñan con su Prince Charming.
CAPÍTULO 6
What women want (2).
La obsesión por el "Prince Charming".
Ahora que ya sabéis quién es el "Prince Charming", me gustaría explicar con más detalle qué papel juega este concepto en la vida cotidiana de la mujer americana. Cada mujer americana tiene su versión diferente de Prince Charming. Aunque los puntos básicos son compartidos por todas las mujeres (guapo, rico, viril pero sensible, con don de gentes, triunfador, macho alfa, el hombre perfecto, que te rescatará de tu vida y te hará feliz, etc., etc.), cada mujer añade algunas características particulares que hacen variar un poco el modelo. Todas estas características (las básicas y las que tiene cada mujer) forman lo que se llama "la lista de la compra" ("the shopping list"). Una lista inmensa de requisitos con la que cualquier pretendiente es comparado para determinar si merece la atención de la princesa (aquí hay un chiste divertido sobre este tema).
Cuando sales con las mujeres americanas, te das cuenta hasta qué punto están buscando a su Prince Charming y comparándote con ese ideal inalcanzable, es decir, con "la lista de la compra".
Recuerdo, por ejemplo, que hace meses salí una vez con una mujer de raza china de 41 años que había conocido por Internet y que tenía muy claro el aspecto financiero de su Prince Charming. Digo esto porque me sometió al examen financiero y laboral más minucioso que nunca había experimentado, ni siquiera en entrevistas de trabajo. Más que salir con una mujer, me parecía encontrarme en una reunión con un inspector de Hacienda. Examinó mis ingresos con detalle y mis proyecciones laborales futuras. Insistió en que dejara de ser funcionario y me pusiera a trabajar en la empresa privada americana donde, con mi Doctorado en Informática, decía que podía ganar el dinero a patadas. Tuve que explicarle cómo estaba mi situación de "servicios especiales" y "excedencia" (intenta explicar esto en inglés, macho, en el que esas palabras no existen: "leave of absence" es lo que más se parece). Todo esto en la primera cita.
Cuando le pregunté por qué estaba tan interesada en mi situación financiera, me contestó, como la cosa más natural del mundo "¡es que estoy buscando a mi Prince Charming!". Y cuando le pregunté por qué buscaba a su príncipe, me dijo, como si nada, "¡es que es mi sueño desde la infancia!". Y en aquel momento, recordé mis sueños de la infancia: ser pintor (cuando soy incapaz de dibujar un círculo), ser astronauta (me mareo con las alturas), ser médico (si veo sangre, me desmayo).
El sueño de mi hermana Esther era tener mil hijos (afortunadamente, después rebajó el deseo a cien, una cifra más razonable). Yo me imaginaba los bebés de Esther en una granja parecida a las de pollos, alimentados por tubos que traían leche y llegaban a su boca para darles de mamar.
Le dije: "Pero los sueños de la infancia son fantasías que no tienen nada que ver en la realidad". Ella se quedó bloqueada. No le digas nunca a una mujer americana que no puede cumplir sus sueños de la infancia, especialmente en lo relacionado con el Prince Charming. Una mujer americana muchas veces no madura mucho más allá de los quince años y vive en una eterna adolescencia (después dirán que los hombres somos inmaduros). Y, como dice Clotaire Rapaille, "amor" significa para los americanos "falsas expectativas". Yo no debía de cumplir las expectativas de la china porque se despidió de mí con repugnancia y nunca supe nada más de ella. La imagino yendo por la vida, buscando a su Prince Charming. A los 41 años todavía no ha superado los cuentos de hadas.
Y es que una mujer americana nunca deja de buscar su Prince Charming, por muy vieja que sea. Esperando a este hombre ideal, se pasa la vida. Los matrimonios van y vienen en esta cultura marcada por el divorcio, los hijos crecen y se van, los lugares de trabajo se suceden, las décadas se acaban. Pasan los treinta, los cuarenta, los cincuenta... Pero la mujer americana seguirá esperando su príncipe azul hasta el final.
De vez en cuando, alguna mujer tiene un rapto extraño de lucidez y se da cuenta de que el Prince Charming no existe. Es extraño, pero puede pasar.
La canción "Precious Illusions" de Alanis Morisette habla de ello:
Tú me rescatarás, ¿verdad? [...] Tú me completarás, ¿verdad? Entonces, mi vida puede empezar al fin [...] Este anillo me ayudará, como lo harás tú, caballero de brillante armadura.[...] Esas ilusiones tan queridas que tengo en la cabeza no me deprimían cuando era niña. Y separarme de ellas es como separarme del mejor amigo de mi infancia. He pasado tanto de tiempo mirando fuera de mí...
El vídeo de esta canción no tiene desperdicio. Sólo esperad que pasen los 20 segundos del comienzo (que son un poco aburridos) para que empiece la acción. Las imágenes que salen explican el tema del Prince Charming mucho mejor de lo que yo lo he hecho.
Otra persona que se ha dado cuenta de que el Prince Charming es un personaje de cuento, es esta chica que dice: [Intento] contestar esa pregunta ardiente que mis amigas me preguntan diariamente: "¿Por qué todavía no ha llegado algún maravilloso Prince Charming y te ha rescatado? [...] ¿Por qué todavía no te has casado? ¿No quieres casarte, Danielle?
[Mi dilema es que] entre Disney y Hollywood es difícil, si no imposible, encontrar un hombre con quien yo (o cualquier mujer) pueda compartir una relación a largo plazo. Creciendo, yo, como tantas chicas, fantaseaba con el Prince Charming. Ahora, como adulta, me doy cuenta de que si insisto en buscar al Prince Charming, puedo seguir buscando y morir sola.
Pero la mayoría de mujeres americanas prefieren seguir buscando. No porque quieran morir solas (el estereotipo de la solterona – "spinster"- que vive sola rodeada de gatos es uno de los más poderosos de esta cultura). Es que ellas SABEN que su príncipe azul llegará, más pronto o más tarde. No deben hacer nada para encontrarlo. Sólo deben esperar y, cuando menos lo esperen, aparecerá el caballero de la brillante armadura que las rescatará de sus deudas económicas, de sus problemas sentimentales, de su infelicidad y, lo que es más importante, de ellas mismas.
¿Hasta cuándo acaba esta espera? ¿Cuándo las mujeres se dan cuenta de que su amado no llegará? ¿Basta con una vida para esperar a ese mesías salvador o hay que creer en la reencarnación y quizás el príncipe azul llegará en otra vida?
Me imagino a una de estas mujeres que pasan la vida soñando con su príncipe en el día de su funeral, cuando todo el mundo está reunido en la iglesia para dar el último adiós. De pronto, la puerta de la iglesia se abre y aparece un caballero con traje y corbata, maduro y de pelo cano, pero todavía atractivo. Su rostro revela la sabiduría que da la edad y sus arrugas cuentan de todas las batallas que ha debido luchar en la vida. No es otro que el Prince Charming, que ha pasado buscando a su princesa, pero que ha llegado demasiado tarde. ¿O quizás no? El príncipe maduro se acerca al ataúd abierto. Se inclina hacia la viejecita y le da un beso. Y, como en el cuento de la Bella Durmiente, ella despierta de su sueño eterno. Abre los ojos y le sonríe con bondad, como se sonríe a un viejo conocido. No se extraña ni se sorprende: sabía que vendría. Siempre lo ha sabido. Se levanta de la caja y juntos, con los pasos cortos e inseguros que dan los viejos, salen de la iglesia. Y se van a la tierra del príncipe, al país de los cuentos, dónde no hay pena ni dolor, donde todos son felices para siempre. Y quizás esta sensación de final feliz es lo que las mujeres americanas desean cuando sueñan con su Prince Charming.
lunes, 2 de febrero de 2009
Las geniales crónicas de V P:y 7! El día que estrené la sartén.
El 31 de enero de 2009 fue un día histórico en los Estados Unidos.
Más importante que la toma de posesión de Obama,
más importante que el once de septiembre,
más importante que la caída del muro de Berlín.
El 31 de enero fue El Día Que Estrené la Sartén.
Ya hacía tiempo que me preguntaba qué hacía en mi cocina ese disco de metal negro con un mango. "¿Para qué servirá?"- me preguntaba. Claramente, era demasiado pesado para llevarlo de sombrero y demasiado incómodo para romper nueces. Pero de todas maneras, tampoco sé para que sirven la mitad de trastos y aparatos que tienen los americanos aquí. Pensaba tirarlo a la basura, pero una vez tiré un aparato y después me dijeron que se trataba de un sacapuntas eléctrico. (Ya decía yo que, para ser un consolador masculino, el agujero era demasiado pequeño). Así que decidí conservar la sartén. Pues bien, la sartén estaba viviendo una vida tranquila y relajada en un cajón de mi cocina, "huyendo del mundanal ruido", sin trabajar ni desgastarse y tan nuevecita como el primer día. Todo esto cambió el 31 de enero, cuando mi amigo Fran (de Castellón pero viviendo en Sugarland, a una media hora de viaje de Houston) me llamó al móvil y me dijo:
- Vicent, ¿tienes huevos?
Una pregunta extraña, pero nunca se sabe.
Me miré la entrepierna, comprobé que todo estaba en su sitio y respiré aliviado.
- Fran, claro que tengo huevos. Soy un hombre.
- No, Vicent, te pregunto si tienes huevos para cocinar.
- Fran, me ofendes. ¡Soy un español y los españoles tenemos huevos para cocinar y para hacer lo que sea!
- No. Quiero decir si tienes huevos para hacer tortilla de patatas.
¿Tortilla? Esa sí que era una palabra extraña. Me sonaba extrañamente familiar. Tenía la vaga impresión de haberla escuchado antes, quizás en España. Me sonaba que estaba relacionada con la cocina.
La cocina, ese arte de hacer la comida que nos alimenta cada día. Aquí mi cocina se reduce a dos acciones independientes. Primera, comprar alimentos precocinados (de la marca "Michelina's") en el Krogg (un súper que hay cerca). Segunda, ponerlos en el microondas durante cuatro minutos. Fácil, práctico y eficiente, como todo lo americano. Los alimentos de "Michelina 's" están equilibrados nutricionalmente y te hacen adelgazar. No porque sean bajos en calorías, sino porque acabas hasta los cojones de comer siempre lo mismo y, por lo tanto, comes menos. Todo son ventajas. El origen de toda nutrición en esta etapa de mi vida Pero, ¿"tortilla"? ¿Qué sería eso? No había visto esa comida en el catálogo de "Michelina 's". Debía de ser algo exótico. Quizás comida asiática.
- No te preocupes. Yo lo traeré todo. Sólo dime si tienes aceite y de qué clase es.
Miré a la despensa y efectivamente había aceite. Una botella de plástico que estaba sin comenzar, inmaculada y prístina, como si el tiempo no hubiera pasado por ella. Miré la etiqueta, que ponía en inglés "Equilibrio natural. Omega-3. Ayuda a tener colesterol sano y a equilibrar grasas saturadas". ¿Me habré equivocado? ¿Sería omega-3 en forma líquida? Pero, en la parte inferior, en letra pequeña, había la frase "una mezcla de aceites de canola, soja y oliva".
"A saber qué mierda es esto", pensé. Pero bueno, si te paras a pensar toda la porquería que comemos por aquí, no comerías nada.
"De todas maneras" – pensé "- de algo nos tenemos que morir".
- Fran, sí que tengo aceite, pero es un aceite ambiguo. No sé decirte de qué clase es. Tiene problemas para definirse.
- Bueno, pues en una hora estoy por allá.
Y una hora después estaba en mi casa y empezó a hacer cosas extrañísimas, ante mi sorpresa y estupor. Cogió una especie de frutos extraños que había traído con él (el los llamó "patatas", pero no se parecían a las patatas de "Michelina's", que son un puré que acompaña a la carne precocinada) y empezó a pelarlas con el cuchillo. Después las partió en trocitos y abrió unos huevos ("Ah! Ahora sé porque me preguntaba aquello de los huevos").
Después, me dijo: - Necesito un poco de sal.
¿Sal? De esto sí que sé que tengo. En la despensa, hay dos bolsitas de polvos blancos, una junto a la otra. Son fáciles de distinguir. La que tiene hormigas rojas dentro de la bolsita es azúcar. La que no tiene ninguna hormiga dentro es sal. Pero, después, cuando fui a la despensa no encontraba la sal. Me volví loco buscándola. Quizás la había tirado a la basura en una limpieza general que hice después del huracán.
- Tendremos que hacerla sin sal – sentenció Fran.
Y después, cogió la sartén del cajón dónde había estado durmiendo el sueño de los justos desde hace tanto tiempo.
- ¿Fran, qué vas a hacer con ese disco de metal?
- Voy a cocinar con esta sartén.
Jeje. Ahora sí que no me engaña. ¿Cómo quiere poner la sartén en el microondas? Todo el mundo sabe que en el microondas no se puede poner metal. Mejor me quedo mirando para ver cómo explota el microondas para decirle "Ya te lo había dicho yo".
Va Fran y pone la sartén, no en el microondas, sino en un bloque de metal que había debajo del microondas y que yo nunca había utilizado. Él lo llamó "cocina eléctrica". En el pasado, yo había pensado en tirarlo como un trasto inservible que sólo servía para tropezarse con él y para quitar espacio a la cocina. Menos mal que no lo hice.
Lo que pasó después fue mágico. Por una extraña alquimia, la mezcla de huevos y patatas se convirtió en una cosa diferente, una única masa amarilla compacta, que Fran llamó "tortilla de patata". Durante todo este proceso, yo estaba de lo más extrañado. Intrigado.
"Supongo que la tendremos que comer"- pensé.
Pensé en ponerla en la mesa de comer. Sólo había un problema: no tengo mesa de comer. Las raciones de la comida precocinada me las como en la mesa del ordenador. Pero, Pilar, una profesora madrileña que había vuelto a España, me había vendido una mesita pequeña, así que la pusimos allá. Probé un trozo de la tortilla y, "holy crap!", estaba para chuparse los dedos. ¡Esto era mucho mejor que los menús de "Michelina's"! Se fundía en la boca dejando un sabor delicioso. No tenía sal y estaba sosa, pero aún así, estaba de muerte. Me la comí lentamente, saboreando cada gramo de ella y deleitándome en el éxtasis. Delicioso. Y así fue como ese extraño aparato denominado "sartén" perdió su inocencia y se preparó para una vida de aventuras que, a buen seguro, producirán muchas satisfacciones.
Después nos fuimos de marcha con unas chicas españolas que habíamos conocido. Pero yo no podía dejar de pensar en la tortilla, en su sabor delicioso y magnífico y a cada chica que encontraba en la discoteca le decía "Estás tan buena como la tortilla de patatas". Pero, por supuesto, era mentira, sólo lo decía por halagarlas.
La verdad es que nada está tan bueno como la tortilla de patatas.
Más importante que la toma de posesión de Obama,
más importante que el once de septiembre,
más importante que la caída del muro de Berlín.
El 31 de enero fue El Día Que Estrené la Sartén.
Ya hacía tiempo que me preguntaba qué hacía en mi cocina ese disco de metal negro con un mango. "¿Para qué servirá?"- me preguntaba. Claramente, era demasiado pesado para llevarlo de sombrero y demasiado incómodo para romper nueces. Pero de todas maneras, tampoco sé para que sirven la mitad de trastos y aparatos que tienen los americanos aquí. Pensaba tirarlo a la basura, pero una vez tiré un aparato y después me dijeron que se trataba de un sacapuntas eléctrico. (Ya decía yo que, para ser un consolador masculino, el agujero era demasiado pequeño). Así que decidí conservar la sartén. Pues bien, la sartén estaba viviendo una vida tranquila y relajada en un cajón de mi cocina, "huyendo del mundanal ruido", sin trabajar ni desgastarse y tan nuevecita como el primer día. Todo esto cambió el 31 de enero, cuando mi amigo Fran (de Castellón pero viviendo en Sugarland, a una media hora de viaje de Houston) me llamó al móvil y me dijo:
- Vicent, ¿tienes huevos?
Una pregunta extraña, pero nunca se sabe.
Me miré la entrepierna, comprobé que todo estaba en su sitio y respiré aliviado.
- Fran, claro que tengo huevos. Soy un hombre.
- No, Vicent, te pregunto si tienes huevos para cocinar.
- Fran, me ofendes. ¡Soy un español y los españoles tenemos huevos para cocinar y para hacer lo que sea!
- No. Quiero decir si tienes huevos para hacer tortilla de patatas.
¿Tortilla? Esa sí que era una palabra extraña. Me sonaba extrañamente familiar. Tenía la vaga impresión de haberla escuchado antes, quizás en España. Me sonaba que estaba relacionada con la cocina.
La cocina, ese arte de hacer la comida que nos alimenta cada día. Aquí mi cocina se reduce a dos acciones independientes. Primera, comprar alimentos precocinados (de la marca "Michelina's") en el Krogg (un súper que hay cerca). Segunda, ponerlos en el microondas durante cuatro minutos. Fácil, práctico y eficiente, como todo lo americano. Los alimentos de "Michelina 's" están equilibrados nutricionalmente y te hacen adelgazar. No porque sean bajos en calorías, sino porque acabas hasta los cojones de comer siempre lo mismo y, por lo tanto, comes menos. Todo son ventajas. El origen de toda nutrición en esta etapa de mi vida Pero, ¿"tortilla"? ¿Qué sería eso? No había visto esa comida en el catálogo de "Michelina 's". Debía de ser algo exótico. Quizás comida asiática.
- No te preocupes. Yo lo traeré todo. Sólo dime si tienes aceite y de qué clase es.
Miré a la despensa y efectivamente había aceite. Una botella de plástico que estaba sin comenzar, inmaculada y prístina, como si el tiempo no hubiera pasado por ella. Miré la etiqueta, que ponía en inglés "Equilibrio natural. Omega-3. Ayuda a tener colesterol sano y a equilibrar grasas saturadas". ¿Me habré equivocado? ¿Sería omega-3 en forma líquida? Pero, en la parte inferior, en letra pequeña, había la frase "una mezcla de aceites de canola, soja y oliva".
"A saber qué mierda es esto", pensé. Pero bueno, si te paras a pensar toda la porquería que comemos por aquí, no comerías nada.
"De todas maneras" – pensé "- de algo nos tenemos que morir".
- Fran, sí que tengo aceite, pero es un aceite ambiguo. No sé decirte de qué clase es. Tiene problemas para definirse.
- Bueno, pues en una hora estoy por allá.
Y una hora después estaba en mi casa y empezó a hacer cosas extrañísimas, ante mi sorpresa y estupor. Cogió una especie de frutos extraños que había traído con él (el los llamó "patatas", pero no se parecían a las patatas de "Michelina's", que son un puré que acompaña a la carne precocinada) y empezó a pelarlas con el cuchillo. Después las partió en trocitos y abrió unos huevos ("Ah! Ahora sé porque me preguntaba aquello de los huevos").
Después, me dijo: - Necesito un poco de sal.
¿Sal? De esto sí que sé que tengo. En la despensa, hay dos bolsitas de polvos blancos, una junto a la otra. Son fáciles de distinguir. La que tiene hormigas rojas dentro de la bolsita es azúcar. La que no tiene ninguna hormiga dentro es sal. Pero, después, cuando fui a la despensa no encontraba la sal. Me volví loco buscándola. Quizás la había tirado a la basura en una limpieza general que hice después del huracán.
- Tendremos que hacerla sin sal – sentenció Fran.
Y después, cogió la sartén del cajón dónde había estado durmiendo el sueño de los justos desde hace tanto tiempo.
- ¿Fran, qué vas a hacer con ese disco de metal?
- Voy a cocinar con esta sartén.
Jeje. Ahora sí que no me engaña. ¿Cómo quiere poner la sartén en el microondas? Todo el mundo sabe que en el microondas no se puede poner metal. Mejor me quedo mirando para ver cómo explota el microondas para decirle "Ya te lo había dicho yo".
Va Fran y pone la sartén, no en el microondas, sino en un bloque de metal que había debajo del microondas y que yo nunca había utilizado. Él lo llamó "cocina eléctrica". En el pasado, yo había pensado en tirarlo como un trasto inservible que sólo servía para tropezarse con él y para quitar espacio a la cocina. Menos mal que no lo hice.
Lo que pasó después fue mágico. Por una extraña alquimia, la mezcla de huevos y patatas se convirtió en una cosa diferente, una única masa amarilla compacta, que Fran llamó "tortilla de patata". Durante todo este proceso, yo estaba de lo más extrañado. Intrigado.
"Supongo que la tendremos que comer"- pensé.
Pensé en ponerla en la mesa de comer. Sólo había un problema: no tengo mesa de comer. Las raciones de la comida precocinada me las como en la mesa del ordenador. Pero, Pilar, una profesora madrileña que había vuelto a España, me había vendido una mesita pequeña, así que la pusimos allá. Probé un trozo de la tortilla y, "holy crap!", estaba para chuparse los dedos. ¡Esto era mucho mejor que los menús de "Michelina's"! Se fundía en la boca dejando un sabor delicioso. No tenía sal y estaba sosa, pero aún así, estaba de muerte. Me la comí lentamente, saboreando cada gramo de ella y deleitándome en el éxtasis. Delicioso. Y así fue como ese extraño aparato denominado "sartén" perdió su inocencia y se preparó para una vida de aventuras que, a buen seguro, producirán muchas satisfacciones.
Después nos fuimos de marcha con unas chicas españolas que habíamos conocido. Pero yo no podía dejar de pensar en la tortilla, en su sabor delicioso y magnífico y a cada chica que encontraba en la discoteca le decía "Estás tan buena como la tortilla de patatas". Pero, por supuesto, era mentira, sólo lo decía por halagarlas.
La verdad es que nada está tan bueno como la tortilla de patatas.
viernes, 5 de diciembre de 2008
Las geniales crónicas de VP:y 6-El ligue en América-4.
El ligue en América
Capítulo 4.
La "club scene"(3). Los "hookup clubs".
En el último capítulo veíamos como el ritual de apareamiento de los jóvenes americanos en las discotecas es complejísimo, lleno de matices y muy difícil de ejecutar correctamente. No resulta extraño adelantar la hipótesis que la baja de natalidad de la raza americana está ligada a la adopción de esos rituales difíciles de consumar. La complejidad de estos rituales ha hecho aparecer una variante más sencilla, mucho más apegada al "Aquí te pillo, aquí te mato". No tienen nombre todavía pero podríamos llamarlos "hookup clubs" o clubes para enrollarse. Uno de esos clubes se encuentra a diez minutos de dónde vivo. Es una discoteca denominada "Drink Houston". Todo lo que se habla aquí proviene del informe que las dos científicas Pepita y Manolita han hecho de su trabajo de campo en este hábitat de apareamiento. La ciencia tiene una deuda inmensa con estas científicas intrépidas que se han adentrado en entornos salvajes en pos de expandir el conocimiento científico. Parece que, en "Drink Houston", la acción empieza cuando las chicas empiezan a bailar solas, con movimientos provocadores y fuertemente sexuales. En aquel momento, si a un chico le gusta una chica, se colocará detrás de ella. Como veis, esto es práctico y sin ambigüedad. Si el chico está a un lado, no tiene ningún interés. Si está detrás, el chico quiere "algo". Si a la chica no le gusta el chico, lo ignorará. De esta manera, el chico ya tiene su respuesta negativa, de forma clara, sencilla y no humillante (y puede ponerse detrás de otra chica y repetir el proceso). Si a la chica le gusta el chico, esta empezará a mover el culito, de forma provocativa, para indicar que está interesada. Como se ve, es un sistema practiquísimo y sin ninguna ambigüedad posible. Dejar el culito quieto significa "Piérdete: no quiero saber nada de ti". Mover el culito significa: "¡Ven, tigre, que te estoy esperando!". Un sistema que no deja lugar para el error. El culito o se mueve o no se mueve. Y del hecho de que el culito se mueva depende tu suerte.
Pero seguimos con el ritual. Si la chica mueve el culito, el chico se le acercará por detrás y empezará a bailar con ella, restregando su entrepierna (de él) en su culo (de ella). A esto se le llama "baile sucio" (o "Dirty Dancing"). El baile continúa así con restregones del chico en el culo de la chica y no hace falta ser Einstein para concluir que los dos se ponen calientes como una moto. Acabado el baile, la pareja se puede separar o quedar para ir al apartamento de uno de ellos a consumar el acto reproductivo. Como veis un sistema sencillísimo, rápido y sin ambigüedad posible. Es decir, el contrario absoluto del sistema normal, barroco, lleno de trampas y dobles sentidos que hemos explicado en el capítulo pasado. Un sistema en el cual las negras tienen ventaja, por sus culos generosos, dónde puede aterrizar un helicóptero y queda espacio para dos coches de los grandes. Yo, claramente, estoy demasiado viejo y soy demasiado tradicional para esto. A mí mi madre me dijo de niño que no me restregara en culos desconocidos. Yo necesito que los culos me los presenten. Una cosa así como "Hola, me llamo Maria y este es mi culo". Así da gusto y uno se siente en confianza. Con esto acaba el estudio científico sobre "la club scene", es decir, el ligue en bares y discotecas, que ha ocupado los tres capítulos anteriores. El próximo capítulo (que tardará en salir) hablaremos del ligue por Internet, dónde hay mucho que decir.
Capítulo 4.
La "club scene"(3). Los "hookup clubs".
En el último capítulo veíamos como el ritual de apareamiento de los jóvenes americanos en las discotecas es complejísimo, lleno de matices y muy difícil de ejecutar correctamente. No resulta extraño adelantar la hipótesis que la baja de natalidad de la raza americana está ligada a la adopción de esos rituales difíciles de consumar. La complejidad de estos rituales ha hecho aparecer una variante más sencilla, mucho más apegada al "Aquí te pillo, aquí te mato". No tienen nombre todavía pero podríamos llamarlos "hookup clubs" o clubes para enrollarse. Uno de esos clubes se encuentra a diez minutos de dónde vivo. Es una discoteca denominada "Drink Houston". Todo lo que se habla aquí proviene del informe que las dos científicas Pepita y Manolita han hecho de su trabajo de campo en este hábitat de apareamiento. La ciencia tiene una deuda inmensa con estas científicas intrépidas que se han adentrado en entornos salvajes en pos de expandir el conocimiento científico. Parece que, en "Drink Houston", la acción empieza cuando las chicas empiezan a bailar solas, con movimientos provocadores y fuertemente sexuales. En aquel momento, si a un chico le gusta una chica, se colocará detrás de ella. Como veis, esto es práctico y sin ambigüedad. Si el chico está a un lado, no tiene ningún interés. Si está detrás, el chico quiere "algo". Si a la chica no le gusta el chico, lo ignorará. De esta manera, el chico ya tiene su respuesta negativa, de forma clara, sencilla y no humillante (y puede ponerse detrás de otra chica y repetir el proceso). Si a la chica le gusta el chico, esta empezará a mover el culito, de forma provocativa, para indicar que está interesada. Como se ve, es un sistema practiquísimo y sin ninguna ambigüedad posible. Dejar el culito quieto significa "Piérdete: no quiero saber nada de ti". Mover el culito significa: "¡Ven, tigre, que te estoy esperando!". Un sistema que no deja lugar para el error. El culito o se mueve o no se mueve. Y del hecho de que el culito se mueva depende tu suerte.
Pero seguimos con el ritual. Si la chica mueve el culito, el chico se le acercará por detrás y empezará a bailar con ella, restregando su entrepierna (de él) en su culo (de ella). A esto se le llama "baile sucio" (o "Dirty Dancing"). El baile continúa así con restregones del chico en el culo de la chica y no hace falta ser Einstein para concluir que los dos se ponen calientes como una moto. Acabado el baile, la pareja se puede separar o quedar para ir al apartamento de uno de ellos a consumar el acto reproductivo. Como veis un sistema sencillísimo, rápido y sin ambigüedad posible. Es decir, el contrario absoluto del sistema normal, barroco, lleno de trampas y dobles sentidos que hemos explicado en el capítulo pasado. Un sistema en el cual las negras tienen ventaja, por sus culos generosos, dónde puede aterrizar un helicóptero y queda espacio para dos coches de los grandes. Yo, claramente, estoy demasiado viejo y soy demasiado tradicional para esto. A mí mi madre me dijo de niño que no me restregara en culos desconocidos. Yo necesito que los culos me los presenten. Una cosa así como "Hola, me llamo Maria y este es mi culo". Así da gusto y uno se siente en confianza. Con esto acaba el estudio científico sobre "la club scene", es decir, el ligue en bares y discotecas, que ha ocupado los tres capítulos anteriores. El próximo capítulo (que tardará en salir) hablaremos del ligue por Internet, dónde hay mucho que decir.
jueves, 13 de noviembre de 2008
Las geniales crónicas de VP:5- El ligue en América-1
El ligue en América
Capítulo 1.
Introducción histórica: Los conquistadores españoles.
Hace catorce años me encontraba yo viajando con dos amigas españolas por la provincia panameña de Chiriquí, en la que el clima, el paisaje y la gente son parecidos a los del vecino país de Costa Rica. Queríamos llegar a la ciudad de David y un señor de unos cuarenta años paró y nos ofreció llevarnos, así que nos metimos en la cama de carga de su camioneta ranchera. Mientras conducía, él nos hablaba con la hospitalidad tranquila y amable de los costarricenses (tan diferente al entusiasmo bullicioso de los panameños del resto del país) y, a su lado, tenía a su hija, una chica de unos dieciocho años y aspecto inocente. En un momento dado, el señor se giró y me preguntó:
- Mire, ¿y usted ya conoce a las chiricanas? [las mujeres de Chiriquí]
- Hombre, no las conozco, pero me gustaría conocerlas - contesté yo, con entusiasmo.
- Ah, entonces, ¿usted va por la vida de conquistador español?
- De repoblador, más bien - dije y la chica de delante pegó un salto del susto.
Desde luego, todo esto no tenía nada a ver conmigo: era una observación científica (que no se me olvide poner "científica") del carácter conquistador y repoblador de los españoles, aquellos antepasados que nos precedieron en la conquista de las Indias y de las indias. Aquellos hombres valientes y legendarios que salieron de su tierra, cruzaron el océano con embarcaciones precarias, subieron cordilleras, atravesaron selvas, participaron en guerras, saquearon poblados, fundaron ciudades, tan sólo para desperdigar su simiente, para tener descendientes más numerosos que las arenas del mar, para implantar su ADN en un continente vasto y de una naturaleza brutal. Como ejemplo, ahora tengo un compañero de trabajo que se llama "Mr. Escobar", el cual nació en un pueblo tejano cerca de la frontera con México. El pueblo se llama "Escobares" porque todo el mundo se llama "Escobar" de apellido. Seguro que había sido un conquistador español, llamado "Escobar", que llegó a ese pueblo de mala muerte y se hizo el amo, conquistando a todas las chicas que había por allá y dejando su apellido a todos los descendientes. Y es que, como dije al señor de Chiriquí, pon un español en tierra fértil y encontrarás un repoblador. Por eso es por lo que ahora que quiero empezar una descripción científica (¿he puesto "científica"? que no se me olvide poner "científica") de los rituales de emparejamiento por los cuales la gente de esta tierra produce la siguiente generación, he pensado que debía empezar con una introducción histórica sobre los conquistadores españoles, cuya huella genética ha estado muy presente en todo el continente americano.
Esto lo pude comprobar años más tarde, cuando viví en El Salvador, dónde pude ver que todo salvadoreño tenía un abuelo español. Siempre era la misma historia. Cuando conocía a una nueva persona, la conversación era siempre la misma:
- Hola, mucho gusto, me llamo Vicent Palasí.
- Ah, mucho gusto, ¿de dónde es usted? - obviamente mi acento me delataba.
- Soy español - cuando me encontraba de humor añadía: "De la madre patria".
- Ah, qué bueno. Fíjese que mí abuelo también era español.
La primera vez pensé: "Coño, ¡qué casualidad!". Pero después vi que esto se repetía dos veces, tres, una decena, un centenar... Parecía que en El Salvador todo el mundo tenía un abuelo español, aunque sus rasgos físicos fueran completamente indígenas. Por ello, decidí cambiar de táctica y aprovechar este hecho a mi favor. Así, cuando conocía una nueva chica le decía:
- Hola, mucho gusto, me llamo Vicent Palasí y soy español, como su abuelo.
- ¡Vaya! - decía la chica sorprendida - ¿Cómo sabe que mi abuelo era español?
- Es que los españoles somos muy inteligentes - concluía. (¡50 puntos!).
A continuación, añadía yo: - Y usted también es muy inteligente (¡100 puntos!).
- ¿Por qué lo dice? - decía la chica completamente descolocada.
- Porque su abuelo era inteligente como todo español y, por lo tanto, usted ha heredado la inteligencia de él (¡¡1000 puntos y bola extra!!).
La chica se veía desbordada por esta lógica implacable y no sabía qué decir. En este punto, el camino de la seducción estaba medio empezado y las opciones para continuarlo eran ilimitadas: "tengamos una conversación entre personas inteligentes",
"reencuéntrese con sus raíces",
cuando no el más audaz "mantengamos pura la raza española; no diluyamos nuestra inteligencia apareándonos con seres inferiores".
Tras un tiempo, sin embargo, pensé que el fenómeno merecía una comprobación científica (eso, científica, que no se me olvide poner "científica"). ¿Qué es lo que hacía que todo salvadoreño tuviera un abuelo español? ¿Era un hecho que estaba comprobado en la historia? ¿Cómo podía ser eso? ¿Había habido una migración masiva de españoles a El Salvador hacía dos generaciones? ¿Qué tenían las salvadoreñas de aquel tiempo para que los españoles hubieran abandonado su tierra en masa, hubieran atravesado el mar en barcos, canoas o a nado como desesperados, sólo para emparejarse con ellas y producir toda una generación de salvadoreños mestizos? (los padres de los actuales habitantes del Salvador). Era un misterio que se me escapaba, sobre todo, cuando examiné el asunto de forma científica (eso, "científica", debo poner "científica"). De hecho, los datos demográficos demostraban que, en tiempos del general Martínez, la inmigración de españoles a El Salvador había sido ínfima.
¿Quién era, pues, "el abuelo español" del que todos los salvadoreños hablaban? ¿Era, quizás, el mismo hombre, dado que siempre lo describían de la misma forma? (proveniente de un pueblo español de Castilla, de dónde viajó a Centroamérica con sus hermanos para crear una empresa y hacerse rico). Era evidente que debía de ser el mismo tipo. ¡Qué cabrón! Fue a El Salvador y se hizo el amo. Se cansó de hacerlo con millones de salvadoreñas hasta que murió de agotamiento o la polla se le cayó de tanto usarla. Eso sí que era un "lucky bastard", como se dice aquí. Seguro que estaba enterrado con honores en algún panteón de El Salvador, como "padre de la patria" (y nunca mejor dicho). Y es que, como le dije al señor de Chiriquí, pon un español en tierra fértil y encontrarás un repoblador. Pese a esto, es pura casualidad que, desde que yo viví en El Salvador, la natalidad aumentó considerablemente y que toda la nueva generación de salvadoreños parece cortada por el mismo patrón: medio calvos (con unas entradas como las de la Katy Freeway), con una barra de chocolate en una mano y la Diet Coke en la otra mano. También es casualidad que, cuando voy a El Salvador, una docena de niños me espera en el aeropuerto diciendo "¡Papi! ¡Vuelva a casa!". La relación causa-efecto entre estos hechos y mi estancia en El Salvador no ha sido demostrada de forma científica (eso "científica", debo poner "científica"). Por esto, ahora que quiero estudiar de forma objetiva y científica (¿he puesto "científica"? que no se me olvide poner "científica") el tema del "ligue" en América, debo rendir homenaje a los españoles que nos precedieron en la conquista de este continente, que estudiaron la técnica de la seducción en este hemisferio, que consiguieron adaptarse a los más extraños rituales antropológicos de emparejamiento, para conseguir reproducirse e implantar nuestra raza en tierra americana. Hecho este homenaje, me propongo redactar con tranquilidad y a lo largo del tiempo una serie de escritos en los cuales hago un estudio serio y riguroso del "ligue" en América, con un marco antropológico, un espíritu objetivo y una metodología científica. Sobre todo, científica; que no se me olvide, coño, poner "científica".
Capítulo 1.
Introducción histórica: Los conquistadores españoles.
Hace catorce años me encontraba yo viajando con dos amigas españolas por la provincia panameña de Chiriquí, en la que el clima, el paisaje y la gente son parecidos a los del vecino país de Costa Rica. Queríamos llegar a la ciudad de David y un señor de unos cuarenta años paró y nos ofreció llevarnos, así que nos metimos en la cama de carga de su camioneta ranchera. Mientras conducía, él nos hablaba con la hospitalidad tranquila y amable de los costarricenses (tan diferente al entusiasmo bullicioso de los panameños del resto del país) y, a su lado, tenía a su hija, una chica de unos dieciocho años y aspecto inocente. En un momento dado, el señor se giró y me preguntó:
- Mire, ¿y usted ya conoce a las chiricanas? [las mujeres de Chiriquí]
- Hombre, no las conozco, pero me gustaría conocerlas - contesté yo, con entusiasmo.
- Ah, entonces, ¿usted va por la vida de conquistador español?
- De repoblador, más bien - dije y la chica de delante pegó un salto del susto.
Desde luego, todo esto no tenía nada a ver conmigo: era una observación científica (que no se me olvide poner "científica") del carácter conquistador y repoblador de los españoles, aquellos antepasados que nos precedieron en la conquista de las Indias y de las indias. Aquellos hombres valientes y legendarios que salieron de su tierra, cruzaron el océano con embarcaciones precarias, subieron cordilleras, atravesaron selvas, participaron en guerras, saquearon poblados, fundaron ciudades, tan sólo para desperdigar su simiente, para tener descendientes más numerosos que las arenas del mar, para implantar su ADN en un continente vasto y de una naturaleza brutal. Como ejemplo, ahora tengo un compañero de trabajo que se llama "Mr. Escobar", el cual nació en un pueblo tejano cerca de la frontera con México. El pueblo se llama "Escobares" porque todo el mundo se llama "Escobar" de apellido. Seguro que había sido un conquistador español, llamado "Escobar", que llegó a ese pueblo de mala muerte y se hizo el amo, conquistando a todas las chicas que había por allá y dejando su apellido a todos los descendientes. Y es que, como dije al señor de Chiriquí, pon un español en tierra fértil y encontrarás un repoblador. Por eso es por lo que ahora que quiero empezar una descripción científica (¿he puesto "científica"? que no se me olvide poner "científica") de los rituales de emparejamiento por los cuales la gente de esta tierra produce la siguiente generación, he pensado que debía empezar con una introducción histórica sobre los conquistadores españoles, cuya huella genética ha estado muy presente en todo el continente americano.
Esto lo pude comprobar años más tarde, cuando viví en El Salvador, dónde pude ver que todo salvadoreño tenía un abuelo español. Siempre era la misma historia. Cuando conocía a una nueva persona, la conversación era siempre la misma:
- Hola, mucho gusto, me llamo Vicent Palasí.
- Ah, mucho gusto, ¿de dónde es usted? - obviamente mi acento me delataba.
- Soy español - cuando me encontraba de humor añadía: "De la madre patria".
- Ah, qué bueno. Fíjese que mí abuelo también era español.
La primera vez pensé: "Coño, ¡qué casualidad!". Pero después vi que esto se repetía dos veces, tres, una decena, un centenar... Parecía que en El Salvador todo el mundo tenía un abuelo español, aunque sus rasgos físicos fueran completamente indígenas. Por ello, decidí cambiar de táctica y aprovechar este hecho a mi favor. Así, cuando conocía una nueva chica le decía:
- Hola, mucho gusto, me llamo Vicent Palasí y soy español, como su abuelo.
- ¡Vaya! - decía la chica sorprendida - ¿Cómo sabe que mi abuelo era español?
- Es que los españoles somos muy inteligentes - concluía. (¡50 puntos!).
A continuación, añadía yo: - Y usted también es muy inteligente (¡100 puntos!).
- ¿Por qué lo dice? - decía la chica completamente descolocada.
- Porque su abuelo era inteligente como todo español y, por lo tanto, usted ha heredado la inteligencia de él (¡¡1000 puntos y bola extra!!).
La chica se veía desbordada por esta lógica implacable y no sabía qué decir. En este punto, el camino de la seducción estaba medio empezado y las opciones para continuarlo eran ilimitadas: "tengamos una conversación entre personas inteligentes",
"reencuéntrese con sus raíces",
cuando no el más audaz "mantengamos pura la raza española; no diluyamos nuestra inteligencia apareándonos con seres inferiores".
Tras un tiempo, sin embargo, pensé que el fenómeno merecía una comprobación científica (eso, científica, que no se me olvide poner "científica"). ¿Qué es lo que hacía que todo salvadoreño tuviera un abuelo español? ¿Era un hecho que estaba comprobado en la historia? ¿Cómo podía ser eso? ¿Había habido una migración masiva de españoles a El Salvador hacía dos generaciones? ¿Qué tenían las salvadoreñas de aquel tiempo para que los españoles hubieran abandonado su tierra en masa, hubieran atravesado el mar en barcos, canoas o a nado como desesperados, sólo para emparejarse con ellas y producir toda una generación de salvadoreños mestizos? (los padres de los actuales habitantes del Salvador). Era un misterio que se me escapaba, sobre todo, cuando examiné el asunto de forma científica (eso, "científica", debo poner "científica"). De hecho, los datos demográficos demostraban que, en tiempos del general Martínez, la inmigración de españoles a El Salvador había sido ínfima.
¿Quién era, pues, "el abuelo español" del que todos los salvadoreños hablaban? ¿Era, quizás, el mismo hombre, dado que siempre lo describían de la misma forma? (proveniente de un pueblo español de Castilla, de dónde viajó a Centroamérica con sus hermanos para crear una empresa y hacerse rico). Era evidente que debía de ser el mismo tipo. ¡Qué cabrón! Fue a El Salvador y se hizo el amo. Se cansó de hacerlo con millones de salvadoreñas hasta que murió de agotamiento o la polla se le cayó de tanto usarla. Eso sí que era un "lucky bastard", como se dice aquí. Seguro que estaba enterrado con honores en algún panteón de El Salvador, como "padre de la patria" (y nunca mejor dicho). Y es que, como le dije al señor de Chiriquí, pon un español en tierra fértil y encontrarás un repoblador. Pese a esto, es pura casualidad que, desde que yo viví en El Salvador, la natalidad aumentó considerablemente y que toda la nueva generación de salvadoreños parece cortada por el mismo patrón: medio calvos (con unas entradas como las de la Katy Freeway), con una barra de chocolate en una mano y la Diet Coke en la otra mano. También es casualidad que, cuando voy a El Salvador, una docena de niños me espera en el aeropuerto diciendo "¡Papi! ¡Vuelva a casa!". La relación causa-efecto entre estos hechos y mi estancia en El Salvador no ha sido demostrada de forma científica (eso "científica", debo poner "científica"). Por esto, ahora que quiero estudiar de forma objetiva y científica (¿he puesto "científica"? que no se me olvide poner "científica") el tema del "ligue" en América, debo rendir homenaje a los españoles que nos precedieron en la conquista de este continente, que estudiaron la técnica de la seducción en este hemisferio, que consiguieron adaptarse a los más extraños rituales antropológicos de emparejamiento, para conseguir reproducirse e implantar nuestra raza en tierra americana. Hecho este homenaje, me propongo redactar con tranquilidad y a lo largo del tiempo una serie de escritos en los cuales hago un estudio serio y riguroso del "ligue" en América, con un marco antropológico, un espíritu objetivo y una metodología científica. Sobre todo, científica; que no se me olvide, coño, poner "científica".
sábado, 8 de noviembre de 2008
Las geniales crónicas de V P:y 4!
VIVIR EN AMÉRICA ES...
... tener que coger el coche cada vez que quieres caminar un rato
.... que preguntes en inglés con acento español y te contesten en español con acento inglés
.... que la gasolina cueste la mitad pero que necesites el doble
.... no sentirse extranjero porque todo el mundo es de fuera
.... sentirse, por primera vez en la vida, una persona súper-delgada.
... tener que coger el coche cada vez que quieres caminar un rato
.... que preguntes en inglés con acento español y te contesten en español con acento inglés
.... que la gasolina cueste la mitad pero que necesites el doble
.... no sentirse extranjero porque todo el mundo es de fuera
.... sentirse, por primera vez en la vida, una persona súper-delgada.
lunes, 18 de agosto de 2008
Las geniales crónicas de VP: y 3.
The
Conqueror Times.
August 18, 2008
"To conquer or not to conquer: that is the question"- Alvar Núñez Cabeza de Vaca.
The Conqueror Times destapa el escándalo.
Obama y McCain horrorizados con el trato a los Conquerors.
AUSTIN, DALLAS, HOUSTON,TYLER, CORSICANA, FORT WORTH Y FORTH BEND.
De nuestros corresponsales.
Un escándalo ha sacudido la campaña de las presidenciales americanas al filtrarse un documento
interno de la Oficina de Educación del Ministerio de Educación español en Texas. El espeluznante documento, que desveló ayer "The Conqueror Times", revela el trato inadecuado que recibe el grupo de Conquerors españoles de parte de las autoridades correspondientes.
El presidente George W. Bush ha declarado en una conferencia de prensa en la Casa Blanca:
"Estamos muy preocupados por la situación. Los Conquerors son nuestra única esperanza de ganar la War on Terror y están recibiendo un trato indigno. Estamos pensando en retirar nuestro embajador en España". Por su parte, Barack Obama criticó "la timidez del presidente a la hora de proteger a los Conquerors" y afirmó que "para restaurar la esperanza, Europa y Estados Unidos deben trabajar mano con mano para encontrar una solución urgente al problema". Mientras, el candidato republicano, John McCain se distanció del presidente diciendo "Cuando yo esté en la Casa Blanca, estos abusos dejarán de existir. Como prisionero en la guerra de Vietnam, tengo experiencia de primera mano sobre el trato inhumano que están recibiendo los Conquerors y
exigiré a las autoridades españolas que sean tratados como se merecen".
Por su interés reproducimos hoy el correo electrónico que empezó la polémica, así como el
escandaloso cuestionario adjunto al mismo.
CORREO ELECTRÓNICO QUE EMPEZÓ LA POLÉMICA.
A: Manolo Pérez
Con copia a:
John Wayne
Arnold Swarzenagger
George Bush
Santa Claus
El Ratoncito Pérez.
El perro que pasaba por la esquina.
Estimado Manolo:
Estos últimos días he estado pensando en cómo mejorar la tasa de abandono de los profesores
visitantes. Ya sabes que cada profesor que se va, cierra una puerta. Mi gran preocupación es que las puertas permanezcan abiertas. Ya me lo decía mi santa madre cuando era un niño: "¡Miguelito, abre la puerta, que entre el fresco!". "El Fresco" entraba y se llevaba la tele, pero aprendí a valorar la importancia de las puertas abiertas.
Pienso que la solución para que el 100% de los profesores visitantes se queden en Texas es
hacer una preselección de los candidatos que se presentan en la entrevista en Madrid. Saber si tienen "madera" de conquerors antes de seleccionarlos. Si un candidato es duro como el diamante, sabemos que no abandonará el programa cuando las cosas se pongan peludas.
He pensado en varias pruebas que podemos aplicar en la próxima convocatoria, mientras los
candidatos están esperando su entrevista. Caminar sobre brasas y dormir en un colchón de clavos son algunas de ellas. Recibir una docena de latigazos como Kunta Kinte en sus mejores días resulta una buena idea. También pienso que estaría bien tenerlos horas y horas esperando sin comer ni beber en un salón cerrado e incomunicado del mundo exterior, para crear una tensión insoportable ¡Espera un momento! Se me olvidaba que eso ya lo estamos haciendo.
Sin embargo, creo que podríamos comenzar pasando un cuestionario para descartar a los candidatos que no tienen "madera de Conquerors". La ventaja del cuestionario es que los latosos de Amnistía Internacional no nos darán la vara con los derechos humanos. Como si no supieran que un profesor visitante no tiene derechos humanos...
En fin, te envío un primer borrador de este cuestionario para ver que te parece. Espero tus comentarios y modificaciones.
Hasta luego,
(El nombre del remitente de este mensaje ha sido censurado para evitar demandas legales a
"The Conqueror Times")
Asesor técnico docente.
CUESTIONARIO.
¿TIENE USTED MADERA DE CONQUEROR?
Responda con la mayor sinceridad a las siguientes preguntas.
1. ¿Qué es lo que grita al aproximarse el orgasmo?
A) ¡Ama y señora,maltrátame y pégame, soy un gusano inmundo! ¡Merezco sufrir!
B) ¡Aaaahh! ¡Me corro, me corro! ¡Justo ahí!
C) Nada. Mis orgasmos son muy silenciosos. Sólo me expreso con lenguaje de signos.
2. ¿Cuál es su idea del paraíso?
A) Una sala con el aire acondicionado a -5 grados centígrados y un montón de formularios para
rellenar.
B) Yo soy un obseso: una isla paradisíaca y cuatro tías jamonas sólo para el menda.
C) Pues eso: un montón de nubes y unos angelotes gordinflones tocando la lira.
3. ¿Qué quiere hacer después de ser profesor visitante?
A) Planeo irme a Irak a combatir en plan Rambo con los tipos de Al Qaeda. Sólo por mi cuenta y
sin armas de fuego: sólo con un machete barato de los que venden en el Wal-mart.
B) Ponerme de gigoló en Texas. Ahora sí: seleccionaré mi clientela. Sólo tías buenas. Tampoco
me importa hacer servicios gratis si la tía está de "toma pan y moja".
C) Pienso ascender a principal y divertirme en las entrevistas con los nuevos profesores
visitantes que lleguen. Pobres pardillos.
4. ¿Qué siente al ver esta foto?
A) Placer inmenso. Me encantaría que esta dominatrix me golpeara y me sometiera como un esclavo.
B) Pues hombre, si la tía se desnuda y se quita ese disfraz ridículo, me gustaría hacerle un
favor. Ya sabes, "en tiempos de crisis, de lagartija para arriba, todo es cacería". La pondré en mi waiting list.
C) Una muestra de la decadencia de la civilización occidental.
5. ¿Qué hace en su tiempo libre?
A) Me encierro en casa y me pongo a hacer lesson plans como loco. Me lo paso de miedo.
B) Me encierro en mi habitación y me pongo a imitar la película "El imperio de los
sentidos" con un montón de chatis que he conocido en Texas.
C) Descansar, ir al cine, salir con amigos, olvidarme del programa...
6. Proponga una nueva letra para el himno de los Conquerors.
A) We are the conquerors, Manuel. We'll be working night and day until dropping dead.
B) We are the conquerors of sex. We'll get laid in Texas and
everywhere.
C) Mi oficio es enseñar. No soy bueno para los himnos
7. ¿Cuál es su opinión sobre Alvar Nuñez de Cabeza de Vaca?
A) ¡El más grande! Tal como el excelso Doctor Almaraz explica en sus famosísimos libros, fue el
primer profesor visitante de la historia. Llegó a Texas, dominó a los indios con las técnicas de classroom management y se puso a enseñarles ESL. A los indios les costaba un poco pillar el inglés a partir del navajo, pero Mr. Alvar tenía unas lesson plans que no se las saltaba un gitano y les hizo pasar el TAKS a la primera. ¡Menudo tío!
B) ¡El más grande! Vino a Texas y se tiró a toda india y cactus que encontró por el camino. Los
mestizos que generó con su intensa actividad sexual son los antepasados de los actuales tejanos. La "Cabeza" se perdió a lo largo de la historia, pero la influencia de la "Vaca" se puede ver en cualquier bar de Texas cuando uno se fija en los generosos escotes de las exuberantes tejanas.
C) Un conquistador español al que al principio le costó un poco sacar la driver license del
caballo, pero pronto le encontró el tranquillo a Texas y se convirtió en Asesor Técnico Conquerador del Rey de España, es decir, en el Puto Amo.
SOLUCIÓN:
Mayoría de respuestas A.
Usted es el perfecto profesor visitante. Tiene la perfecta actitud para entrar en este programa. Le felicitamos. Puede presentarse a las pruebas y, si es seleccionado y pasa todo el infierno burocrático en Texas, podrá ser más que hombre, más que líder. Podrá ser Conqueror.
Mayoría de respuestas B.
Pero macho, ¿tú que te has creído? ¿Que todo el monte es orégano en Texas? Aquí venimos a trabajar y no a follar como unos descosidos. Te vamos a llevar al veterinario a que te castren: a ver si así te centras en las lesson plans y dejas de esparcir tu material genético por los cerros de Texas. Y deja tranquilita a la principal, que ella tiene muchos asuntos que atender para estar haciendo cositas contigo.
Mayoría de respuestas C.
Usted es un desecho de la naturaleza y nos ofende con su sola existencia. Lamentamos que aún no tenga el visado, pues no se lo podemos quitar. Ni se le ocurra presentarse al programa de profesores visitantes. Usted es una escoria y no merece desatar el cordón de las sandalias de un Conqueror. Apártese de nuestra presencia.
Conqueror Times.
August 18, 2008
"To conquer or not to conquer: that is the question"- Alvar Núñez Cabeza de Vaca.
The Conqueror Times destapa el escándalo.
Obama y McCain horrorizados con el trato a los Conquerors.
AUSTIN, DALLAS, HOUSTON,TYLER, CORSICANA, FORT WORTH Y FORTH BEND.
De nuestros corresponsales.
Un escándalo ha sacudido la campaña de las presidenciales americanas al filtrarse un documento
interno de la Oficina de Educación del Ministerio de Educación español en Texas. El espeluznante documento, que desveló ayer "The Conqueror Times", revela el trato inadecuado que recibe el grupo de Conquerors españoles de parte de las autoridades correspondientes.
El presidente George W. Bush ha declarado en una conferencia de prensa en la Casa Blanca:
"Estamos muy preocupados por la situación. Los Conquerors son nuestra única esperanza de ganar la War on Terror y están recibiendo un trato indigno. Estamos pensando en retirar nuestro embajador en España". Por su parte, Barack Obama criticó "la timidez del presidente a la hora de proteger a los Conquerors" y afirmó que "para restaurar la esperanza, Europa y Estados Unidos deben trabajar mano con mano para encontrar una solución urgente al problema". Mientras, el candidato republicano, John McCain se distanció del presidente diciendo "Cuando yo esté en la Casa Blanca, estos abusos dejarán de existir. Como prisionero en la guerra de Vietnam, tengo experiencia de primera mano sobre el trato inhumano que están recibiendo los Conquerors y
exigiré a las autoridades españolas que sean tratados como se merecen".
Por su interés reproducimos hoy el correo electrónico que empezó la polémica, así como el
escandaloso cuestionario adjunto al mismo.
CORREO ELECTRÓNICO QUE EMPEZÓ LA POLÉMICA.
A: Manolo Pérez
Con copia a:
John Wayne
Arnold Swarzenagger
George Bush
Santa Claus
El Ratoncito Pérez.
El perro que pasaba por la esquina.
Estimado Manolo:
Estos últimos días he estado pensando en cómo mejorar la tasa de abandono de los profesores
visitantes. Ya sabes que cada profesor que se va, cierra una puerta. Mi gran preocupación es que las puertas permanezcan abiertas. Ya me lo decía mi santa madre cuando era un niño: "¡Miguelito, abre la puerta, que entre el fresco!". "El Fresco" entraba y se llevaba la tele, pero aprendí a valorar la importancia de las puertas abiertas.
Pienso que la solución para que el 100% de los profesores visitantes se queden en Texas es
hacer una preselección de los candidatos que se presentan en la entrevista en Madrid. Saber si tienen "madera" de conquerors antes de seleccionarlos. Si un candidato es duro como el diamante, sabemos que no abandonará el programa cuando las cosas se pongan peludas.
He pensado en varias pruebas que podemos aplicar en la próxima convocatoria, mientras los
candidatos están esperando su entrevista. Caminar sobre brasas y dormir en un colchón de clavos son algunas de ellas. Recibir una docena de latigazos como Kunta Kinte en sus mejores días resulta una buena idea. También pienso que estaría bien tenerlos horas y horas esperando sin comer ni beber en un salón cerrado e incomunicado del mundo exterior, para crear una tensión insoportable ¡Espera un momento! Se me olvidaba que eso ya lo estamos haciendo.
Sin embargo, creo que podríamos comenzar pasando un cuestionario para descartar a los candidatos que no tienen "madera de Conquerors". La ventaja del cuestionario es que los latosos de Amnistía Internacional no nos darán la vara con los derechos humanos. Como si no supieran que un profesor visitante no tiene derechos humanos...
En fin, te envío un primer borrador de este cuestionario para ver que te parece. Espero tus comentarios y modificaciones.
Hasta luego,
(El nombre del remitente de este mensaje ha sido censurado para evitar demandas legales a
"The Conqueror Times")
Asesor técnico docente.
CUESTIONARIO.
¿TIENE USTED MADERA DE CONQUEROR?
Responda con la mayor sinceridad a las siguientes preguntas.
1. ¿Qué es lo que grita al aproximarse el orgasmo?
A) ¡Ama y señora,maltrátame y pégame, soy un gusano inmundo! ¡Merezco sufrir!
B) ¡Aaaahh! ¡Me corro, me corro! ¡Justo ahí!
C) Nada. Mis orgasmos son muy silenciosos. Sólo me expreso con lenguaje de signos.
2. ¿Cuál es su idea del paraíso?
A) Una sala con el aire acondicionado a -5 grados centígrados y un montón de formularios para
rellenar.
B) Yo soy un obseso: una isla paradisíaca y cuatro tías jamonas sólo para el menda.
C) Pues eso: un montón de nubes y unos angelotes gordinflones tocando la lira.
3. ¿Qué quiere hacer después de ser profesor visitante?
A) Planeo irme a Irak a combatir en plan Rambo con los tipos de Al Qaeda. Sólo por mi cuenta y
sin armas de fuego: sólo con un machete barato de los que venden en el Wal-mart.
B) Ponerme de gigoló en Texas. Ahora sí: seleccionaré mi clientela. Sólo tías buenas. Tampoco
me importa hacer servicios gratis si la tía está de "toma pan y moja".
C) Pienso ascender a principal y divertirme en las entrevistas con los nuevos profesores
visitantes que lleguen. Pobres pardillos.
4. ¿Qué siente al ver esta foto?
A) Placer inmenso. Me encantaría que esta dominatrix me golpeara y me sometiera como un esclavo.
B) Pues hombre, si la tía se desnuda y se quita ese disfraz ridículo, me gustaría hacerle un
favor. Ya sabes, "en tiempos de crisis, de lagartija para arriba, todo es cacería". La pondré en mi waiting list.
C) Una muestra de la decadencia de la civilización occidental.
5. ¿Qué hace en su tiempo libre?
A) Me encierro en casa y me pongo a hacer lesson plans como loco. Me lo paso de miedo.
B) Me encierro en mi habitación y me pongo a imitar la película "El imperio de los
sentidos" con un montón de chatis que he conocido en Texas.
C) Descansar, ir al cine, salir con amigos, olvidarme del programa...
6. Proponga una nueva letra para el himno de los Conquerors.
A) We are the conquerors, Manuel. We'll be working night and day until dropping dead.
B) We are the conquerors of sex. We'll get laid in Texas and
everywhere.
C) Mi oficio es enseñar. No soy bueno para los himnos
7. ¿Cuál es su opinión sobre Alvar Nuñez de Cabeza de Vaca?
A) ¡El más grande! Tal como el excelso Doctor Almaraz explica en sus famosísimos libros, fue el
primer profesor visitante de la historia. Llegó a Texas, dominó a los indios con las técnicas de classroom management y se puso a enseñarles ESL. A los indios les costaba un poco pillar el inglés a partir del navajo, pero Mr. Alvar tenía unas lesson plans que no se las saltaba un gitano y les hizo pasar el TAKS a la primera. ¡Menudo tío!
B) ¡El más grande! Vino a Texas y se tiró a toda india y cactus que encontró por el camino. Los
mestizos que generó con su intensa actividad sexual son los antepasados de los actuales tejanos. La "Cabeza" se perdió a lo largo de la historia, pero la influencia de la "Vaca" se puede ver en cualquier bar de Texas cuando uno se fija en los generosos escotes de las exuberantes tejanas.
C) Un conquistador español al que al principio le costó un poco sacar la driver license del
caballo, pero pronto le encontró el tranquillo a Texas y se convirtió en Asesor Técnico Conquerador del Rey de España, es decir, en el Puto Amo.
SOLUCIÓN:
Mayoría de respuestas A.
Usted es el perfecto profesor visitante. Tiene la perfecta actitud para entrar en este programa. Le felicitamos. Puede presentarse a las pruebas y, si es seleccionado y pasa todo el infierno burocrático en Texas, podrá ser más que hombre, más que líder. Podrá ser Conqueror.
Mayoría de respuestas B.
Pero macho, ¿tú que te has creído? ¿Que todo el monte es orégano en Texas? Aquí venimos a trabajar y no a follar como unos descosidos. Te vamos a llevar al veterinario a que te castren: a ver si así te centras en las lesson plans y dejas de esparcir tu material genético por los cerros de Texas. Y deja tranquilita a la principal, que ella tiene muchos asuntos que atender para estar haciendo cositas contigo.
Mayoría de respuestas C.
Usted es un desecho de la naturaleza y nos ofende con su sola existencia. Lamentamos que aún no tenga el visado, pues no se lo podemos quitar. Ni se le ocurra presentarse al programa de profesores visitantes. Usted es una escoria y no merece desatar el cordón de las sandalias de un Conqueror. Apártese de nuestra presencia.
domingo, 17 de agosto de 2008
Las geniales crónicas de V P:2
Hola, queridos conquerors y conqueratrices.
Yo que soy un veterano en eso de establecerme en estos países (cada nueve años suelo ir a vivir a otro país o ciudad), sé que en la conquista o "conquerimiento" de un nuevo país se pasan las siguientes fases:
FASE 1. ILUSIÓN.
Antes de llegar al país, uno se encuentra excitado con la nueva aventura. Se imagina todas las excitantes posibilidades que aparecen ante él: nuevos amigos, ligues, paisajes, experiencias, viajes, cosas que aprender, etc.
FASE 2. SHOCK.
Uno llega al país y se decepciona un poco pues no es como él se lo había imaginado (por poner un ejemplo, es penoso que la cobertura de móvil en Houston sea mucho peor que la de un país tercermundista como El Salvador). Todo es nuevo y complicado, diferente. Uno se encuentra desorientado y comienza a echar de menos lo fácil que son las cosas en España.
FASE 3. AGOBIO TOTAL.
Uno está hasta los huevos del nuevo país, de las dificultades, de lo complicado que es todo, de la gente. Uno piensa. "¿Qué coño estaría yo pensando cuando decidí venirme aquí? ¡Con lo bien que estaba yo en España!" Harto de comer m... y de bajarse los pantalones, uno piensa en regresarse. Algunos lo hacen y aquí acaba la aventura. En mi caso, me salvó varias veces mi orgullo. Regresar a casa con la cola entre las piernas me parecía insufrible. Tener que aguantar una vida de comentarios del tipo. "Ya te lo decía yo. Como en España no se vive en ninguna parte del mundo" era un futuro muy negro. Además, no quería ir por la vida de perdedor.
FASE 4. INTEGRACIÓN.
Poco a poco uno va resolviendo sus problemas, hace amigos, quizás relaciones sentimentales, conoce más el país. Se siente más a gusto. Tiene nuevos proyectos e ilusiones. Se va adaptando al país hasta sentirse muy cómodo en él. Su vida está en este nuevo país y lo de España queda un poco atrás. Se siente cada vez más feliz y satisfecho de haber emprendido esta aventura.
FASE 5. NOSTALGIA.
España queda como un poco lejana. Es un recuerdo, de la gente amada que dejaste allí, las buenas experiencias que dejaste en el pasado. Lo único que te une a ella son los correos electrónicos y las llamadas con tu familia. Los amigos españoles se van distanciando: se casan, tienen sus propias vidas. En este punto, entra la trampa de la nostalgia. Uno idealiza a España: sólo ve las cosas buenas y todo lo bueno se magnifica. Lo malo se minimiza. Uno tiene orgasmos cuando piensa en la comida típica de su pueblo. Aunque se encuentra feliz en el nuevo país, comienza a rondarle la idea de que debe volver. Algunos logran superar esa trampa y se quedan en el nuevo país. Otros se van a otros países. Pero muchos regresan.
FASE 6. REGRESO Y VUELTA A EMPEZAR.
Cuando uno llega a España se da cuenta de que no es como se la había imaginado. Una vez que has comido diez veces la comida típica de tu pueblo, ya estás hasta los huevos de comerla. Los amigos han hecho sus vidas (igual que tú hiciste la suya). La familia te sigue tratando como a un niño y tú, que te has hecho más independiente, no aguantas que metan las narices en todo de tu vida. Ya no encuentras esa conexión total con los españoles. Tú has vivido cosas que ellos no: así que ya sois diferentes. Te has convertido en un híbrido. En este punto, uno comienza a valorar las cosas que dejó atrás. "Pero si en USA tenía un apartamento como un campo de fútbol y una piscina debajo de casa". "Pero si por ser español, tenía encanto entre las chicas", etc. Si se agobia mucho, comienza una nueva aventura. Si no, tiene que pasar las seis fases anteriores para conquerar España, que se ha convertido en un país diferente (y tú en una persona diferente) y debe ser conquerado con las seis fases anteriores. Os cuento todo este rollo porque sé que muchos de nosotros estamos muy agobiados. Estamos en la fase 3. Es una fase normal de todo conquerimiento. No os preocupéis: todo esto pasará y vamos a sentirnos muy bien en este país, cuando los lógicos problemas de integración se resuelvan. Dadle uno o dos meses más y me daréis la razón. No es momento de tirar la toalla, porque las cosas mejorarán en uno o dos meses. Si tiramos la toalla ahora, nos arrepentiremos toda la vida. Toda la vida sentiremos que esto ha sido un fracaso y que no hemos sido capaces de tener éxito en esta aventura. Si triunfamos en esto, nos sentiremos orgullosos de haber superado esta prueba. Y esa alta autoestima y esa confianza nos acompañarán toda la vida. Perdonad que no me exprese muy bien, pero se me acaba la batería del portátil y estoy escribiendo muy deprisa. Ánimo. Vamos a conquerar este país. Demostremos a estos gringos que los españoles y españolas tenemos unos huevos (y unos ovarios) del tamaño de Texas.
Yo que soy un veterano en eso de establecerme en estos países (cada nueve años suelo ir a vivir a otro país o ciudad), sé que en la conquista o "conquerimiento" de un nuevo país se pasan las siguientes fases:
FASE 1. ILUSIÓN.
Antes de llegar al país, uno se encuentra excitado con la nueva aventura. Se imagina todas las excitantes posibilidades que aparecen ante él: nuevos amigos, ligues, paisajes, experiencias, viajes, cosas que aprender, etc.
FASE 2. SHOCK.
Uno llega al país y se decepciona un poco pues no es como él se lo había imaginado (por poner un ejemplo, es penoso que la cobertura de móvil en Houston sea mucho peor que la de un país tercermundista como El Salvador). Todo es nuevo y complicado, diferente. Uno se encuentra desorientado y comienza a echar de menos lo fácil que son las cosas en España.
FASE 3. AGOBIO TOTAL.
Uno está hasta los huevos del nuevo país, de las dificultades, de lo complicado que es todo, de la gente. Uno piensa. "¿Qué coño estaría yo pensando cuando decidí venirme aquí? ¡Con lo bien que estaba yo en España!" Harto de comer m... y de bajarse los pantalones, uno piensa en regresarse. Algunos lo hacen y aquí acaba la aventura. En mi caso, me salvó varias veces mi orgullo. Regresar a casa con la cola entre las piernas me parecía insufrible. Tener que aguantar una vida de comentarios del tipo. "Ya te lo decía yo. Como en España no se vive en ninguna parte del mundo" era un futuro muy negro. Además, no quería ir por la vida de perdedor.
FASE 4. INTEGRACIÓN.
Poco a poco uno va resolviendo sus problemas, hace amigos, quizás relaciones sentimentales, conoce más el país. Se siente más a gusto. Tiene nuevos proyectos e ilusiones. Se va adaptando al país hasta sentirse muy cómodo en él. Su vida está en este nuevo país y lo de España queda un poco atrás. Se siente cada vez más feliz y satisfecho de haber emprendido esta aventura.
FASE 5. NOSTALGIA.
España queda como un poco lejana. Es un recuerdo, de la gente amada que dejaste allí, las buenas experiencias que dejaste en el pasado. Lo único que te une a ella son los correos electrónicos y las llamadas con tu familia. Los amigos españoles se van distanciando: se casan, tienen sus propias vidas. En este punto, entra la trampa de la nostalgia. Uno idealiza a España: sólo ve las cosas buenas y todo lo bueno se magnifica. Lo malo se minimiza. Uno tiene orgasmos cuando piensa en la comida típica de su pueblo. Aunque se encuentra feliz en el nuevo país, comienza a rondarle la idea de que debe volver. Algunos logran superar esa trampa y se quedan en el nuevo país. Otros se van a otros países. Pero muchos regresan.
FASE 6. REGRESO Y VUELTA A EMPEZAR.
Cuando uno llega a España se da cuenta de que no es como se la había imaginado. Una vez que has comido diez veces la comida típica de tu pueblo, ya estás hasta los huevos de comerla. Los amigos han hecho sus vidas (igual que tú hiciste la suya). La familia te sigue tratando como a un niño y tú, que te has hecho más independiente, no aguantas que metan las narices en todo de tu vida. Ya no encuentras esa conexión total con los españoles. Tú has vivido cosas que ellos no: así que ya sois diferentes. Te has convertido en un híbrido. En este punto, uno comienza a valorar las cosas que dejó atrás. "Pero si en USA tenía un apartamento como un campo de fútbol y una piscina debajo de casa". "Pero si por ser español, tenía encanto entre las chicas", etc. Si se agobia mucho, comienza una nueva aventura. Si no, tiene que pasar las seis fases anteriores para conquerar España, que se ha convertido en un país diferente (y tú en una persona diferente) y debe ser conquerado con las seis fases anteriores. Os cuento todo este rollo porque sé que muchos de nosotros estamos muy agobiados. Estamos en la fase 3. Es una fase normal de todo conquerimiento. No os preocupéis: todo esto pasará y vamos a sentirnos muy bien en este país, cuando los lógicos problemas de integración se resuelvan. Dadle uno o dos meses más y me daréis la razón. No es momento de tirar la toalla, porque las cosas mejorarán en uno o dos meses. Si tiramos la toalla ahora, nos arrepentiremos toda la vida. Toda la vida sentiremos que esto ha sido un fracaso y que no hemos sido capaces de tener éxito en esta aventura. Si triunfamos en esto, nos sentiremos orgullosos de haber superado esta prueba. Y esa alta autoestima y esa confianza nos acompañarán toda la vida. Perdonad que no me exprese muy bien, pero se me acaba la batería del portátil y estoy escribiendo muy deprisa. Ánimo. Vamos a conquerar este país. Demostremos a estos gringos que los españoles y españolas tenemos unos huevos (y unos ovarios) del tamaño de Texas.
martes, 29 de julio de 2008
Las geniales crónicas de VP:1.
The Conqueror Times
Austin, 29 de julio de 2008
"Es bueno triunfar, pero es mejor conquerar"- Alvar Núñez Cabeza de Vaca.
Comienza el curso en Austin.La resistencia de los conquerors es puesta a prueba.
AUSTIN. De Conqueror Press. Hoy, a las 8:30, reunidos todos los conquerors y conqueratrices en Austin para planificar y diseñar el plan para la conquista de Texas, ha comenzado la capacitación de los conquerors en técnicas militares de sufrimiento y resistencia en condiciones extremas de calor y frío. Los conquerors se han enfrentado al hecho de que la ciudad de Austin está a dos latitudes diferentes, hecho nunca observado en otra zona del mundo. En efecto, normalmente, Austin se encuentra en una región subtropical y calurosa cerca del Golfo de México. Sin embargo, cuando se cruza la puerta de los edificios de St. Edwards University, la ciudad se transporta, como por arte de magia, al Círculo Polar Ártico. Los conquerors que estaban en las últimas filas escuchando al Dr. Almaraz han visto pasar manadas de pingüinos en dirección al salón G-19, donde les hicieron el fingerprinting de los dedos de los pies, de las alas y del pico. Todo ello se ha producido mientras los organizadores del evento explicaban el papel número 200.675 que hacía falta para que a uno no le cancelara el visado y lo enviaran a casa de una patada.
Cuidado conquerorsNo estornudéis, que os envían a casa.
AUSTIN. De Conqueror Press. La editorial de St. Edward University, la TEA, el Ministerio de Educación y Conqueror Press han presentado hoy la segunda edición del best-seller "Razones para que a uno le cancelen el visado de Profesor Visitante". El libro, contiene 1000 páginas en letra pequeña, que explican los cientos de miles de razones que hay que evitar si uno no quiere dejar de ser un conqueror. Entre las múltiples razones se encuentran combinar un pantalón negro con una camisa roja, no avisar a la TEA cuando uno cambia de calcetines y mantener el aire acondicionado más caliente de los tres grados centígrados. Otras razones son cortarse o pintarse las uñas, ser impuntual a las reuniones y ser hincha del Atleti. "Todos los cambios que uno hace en su vida, desde el cambio de cereales de desayuno al cambio de postura en la cama cuando se duerme deben notificarse con un email al Ministerio, con copia a la TEA, George Bush, Santa Claus y el ratoncito Pérez"- confirmaron fuentes no oficiales. "Los conquerors deberían viajar con las maletas hechas a cualquier sitio, pues en cualquier momento puede aparecer la Migra y llevárselos a su país de origen, del que nunca debieron salir"- continuó la fuente anónima. Entre los papeles que se necesitan para conservar la condición de conqueror está el pasaporte, el DS-2019, el número de la seguridad social, el fingerprinting, la estampita a Santa Rita y los cromos de dinosaurios de la editorial Panini. Hay que tener en cuenta que sólo los conquerors pueden optar al J-1. Los esposos y novios pueden optar al J-2. Para relaciones más esporádicas existen el "J-Amigo con derecho a roce", "J-Rollito", "J-Polvo" y "J-Hay que ver lo que se tira un@ cuando está desesperad@".
Austin, 29 de julio de 2008
"Es bueno triunfar, pero es mejor conquerar"- Alvar Núñez Cabeza de Vaca.
Comienza el curso en Austin.La resistencia de los conquerors es puesta a prueba.
AUSTIN. De Conqueror Press. Hoy, a las 8:30, reunidos todos los conquerors y conqueratrices en Austin para planificar y diseñar el plan para la conquista de Texas, ha comenzado la capacitación de los conquerors en técnicas militares de sufrimiento y resistencia en condiciones extremas de calor y frío. Los conquerors se han enfrentado al hecho de que la ciudad de Austin está a dos latitudes diferentes, hecho nunca observado en otra zona del mundo. En efecto, normalmente, Austin se encuentra en una región subtropical y calurosa cerca del Golfo de México. Sin embargo, cuando se cruza la puerta de los edificios de St. Edwards University, la ciudad se transporta, como por arte de magia, al Círculo Polar Ártico. Los conquerors que estaban en las últimas filas escuchando al Dr. Almaraz han visto pasar manadas de pingüinos en dirección al salón G-19, donde les hicieron el fingerprinting de los dedos de los pies, de las alas y del pico. Todo ello se ha producido mientras los organizadores del evento explicaban el papel número 200.675 que hacía falta para que a uno no le cancelara el visado y lo enviaran a casa de una patada.
Cuidado conquerorsNo estornudéis, que os envían a casa.
AUSTIN. De Conqueror Press. La editorial de St. Edward University, la TEA, el Ministerio de Educación y Conqueror Press han presentado hoy la segunda edición del best-seller "Razones para que a uno le cancelen el visado de Profesor Visitante". El libro, contiene 1000 páginas en letra pequeña, que explican los cientos de miles de razones que hay que evitar si uno no quiere dejar de ser un conqueror. Entre las múltiples razones se encuentran combinar un pantalón negro con una camisa roja, no avisar a la TEA cuando uno cambia de calcetines y mantener el aire acondicionado más caliente de los tres grados centígrados. Otras razones son cortarse o pintarse las uñas, ser impuntual a las reuniones y ser hincha del Atleti. "Todos los cambios que uno hace en su vida, desde el cambio de cereales de desayuno al cambio de postura en la cama cuando se duerme deben notificarse con un email al Ministerio, con copia a la TEA, George Bush, Santa Claus y el ratoncito Pérez"- confirmaron fuentes no oficiales. "Los conquerors deberían viajar con las maletas hechas a cualquier sitio, pues en cualquier momento puede aparecer la Migra y llevárselos a su país de origen, del que nunca debieron salir"- continuó la fuente anónima. Entre los papeles que se necesitan para conservar la condición de conqueror está el pasaporte, el DS-2019, el número de la seguridad social, el fingerprinting, la estampita a Santa Rita y los cromos de dinosaurios de la editorial Panini. Hay que tener en cuenta que sólo los conquerors pueden optar al J-1. Los esposos y novios pueden optar al J-2. Para relaciones más esporádicas existen el "J-Amigo con derecho a roce", "J-Rollito", "J-Polvo" y "J-Hay que ver lo que se tira un@ cuando está desesperad@".
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