sábado, 24 de abril de 2021

Vinieron los cubanitos a España

 En Febrero vinieron los hijos de P. a vivir a España. La verdad es que conseguir que vinieran fue un pequeño milagro porque obtener visado de Cuba a España en plena pandemia era casi imposible. Con esta situación por el Covid la embajada española sólo está concediendo visados de reagrupación familiar que fue el que les concedieron aunque no estábamos seguros de si se lo llegarían a dar o no.

La verdad es que la situación en Cuba está fatal, cuesta encontrar de todo. Y por de todo me refiero a lo básico: pollo, huevos, jabón, lo que sea. Si unas veces encuentras una cosa otras veces te falta lo otro, en fin, un desastre. Un desastre y un agobio. No sorprende que se quisieran ir. Aunque, eso sí, venirse no es la solución a todos los problemas porque venirse soluciona unos problemas pero genera otros. 

Venirse a España soluciona el problema de la barriga vacía o, mejor dicho, de la barriga llena sólo de lo mismo de siempre: arroz y frijoles. Hay más cosas pero en general eso es lo básico que siempre tienen.

Venirse a España soluciona el problema de comprar ropa de calidad básica a un precio más o menos razonable. Un ejemplo: en estos momentos allá unos zapatos te pueden costar unos 80 euros. Teniendo en cuenta un sueldo de 200 euros pues ya se puede uno imaginar cómo están las cosas.

Pero venirse a España genera otros problemas. 

Venirse a España genera que a partir de ahora y para el resto de tu vida serás un cubano en España, siempre serás un extranjero, siempre serás un emigrante, siempre serás de fuera y siempre echarás de menos tu país, por muy mal que estén las cosas allá, principalmente porque allí dejaste a familia y amigos y no sabes cuándo la vas a volver a ver.

Venirse a España genera que ahora te tengas que plantear ¨Y ahora qué voy a hacer?¨. Los dos cubanitos ya son mayores, ella 20 añitos, él 24. Ella estaba estudiando enfermería, él INEF. Y ahora qué? Ella quisiera continuar sus estudios de enfermería, a él le gustaría trabajar pero le aconsejamos estudiar. Tal y como están las cosas con la crisis del Covid suponemos que hay mucho paro (y más que habrá, desgraciadamente!) así que lo mejor sería aprovechar estos tiempos malos para formarse. Los dos quieren estudiar y trabajar. En Cuba él estudiaba y también trabajaba así que está habituado a hacer las dos cosas.

Venirse a España les ha supuesto un cambio de vida muy grande, no sólo por el cambio de país sino un cambio gigantesco en su independencia. En Cuba los dos tenían pareja, entraban y salían de casa a su antojo, vivían con sus parejas y, gracias al dinerito que les enviaba su padre, tenían una situación económica un poquito más cómoda dentro de las necesidades que hay allá porque, aunque tengas dinero, si no hay pollo no lo hay para casi nadie. Además, el Covid no estaba tan terrible y podían moverse con relativa libertad por su ciudad sin toques de queda ni nada. De hecho, nos enviaron videos de su fiesta familiar en casa por fin de año y nos llamaba la atención que era un grupo grande de gente sin mascarillas y sin distancia de seguridad, como si no pasara nada. Mientras que nosotros nos pasamos navidad y fin de año solos en casa porque no nos podíamos juntar con nadie.

Al venirse a España en Febrero se toparon con cierre perimetral de la ciudad, con todos los bares cerrados y las tiendas cerradas a las 18h, o sea, un cambio tremendo, aparte del frío, claro.

Las primeras semanas las pasaron bien, tranquilos en casa, disfrutando de tener barra libre de internet y la nevera llena con todo lo que pudieran querer. Curiosamente, no vieron mucha televisión española ni Netflix pero sí una serie cubana de policías que ven a todas horas. Los horarios de sueño los tenían descontrolados (dichoso jet lag) pero me temo que no los tienen mucho mejor casi 3 meses más tarde porque siguen acostándose tarde y levantándose tarde, aunque probablemente eso sea porque tienen 20 años y pueden! ! 😀Ya me gustaría a mi poder levantarme a las 12! Pero mi cuerpo, desgraciadamente, ya no me lo permite, a las 8, o como mucho, a las 9, ya me despierto y me tengo que levantar.

La primera semana fuimos a comprarles algo de ropa de invierno, un kit de emergencia básico porque no tenían prácticamente nada, ella tenía un abrigo que su tía, que vive en España, se había dejado en Cuba unas navidades y con eso trampeó las primeras semanas. Y él se apañó bastante bien con ropa de su padre porque tienen talla similar. A ella la hemos vestido de invierno en un primer momento con algo de ropa que yo le tenía guardada, ropa mía que ya me apretaba un poquito. Y recientemente una amiga mía, también de talla pequeña, le pasó ropa suya que ya no se pone. Lástima que no me sirva a mi porque tiene unos cuantos vestidos que me encantan!  

Ellos están deseando trabajar además de estudiar para tener una cierta independencia económica. Normal y lógico. Pero ya les hemos explicado que aquí los sueldos no son altos, especialmente en jóvenes sin formación. Y supongo que a raíz del Covid serán más bajos y será mucho más difícil conseguir trabajo. El tiempo lo dirá. Por lo de pronto acaban de empezar a hacer un curso de hostelería para a ver si así les saliera algún currillo, por pequeño que sea. No me parece mala idea, eso sí, sin perder el norte de que lo importante es estudiar.

El tema trabajo ha sido motivo de debates encendidos. Resulta que su abuelo materno está emigrado desde hace un par de años en Estados Unidos, en Florida, y les cuenta que allí es muy fácil conseguir trabajo, lo que les hace pensar que estarían mejor allá. Yo les cuento lo que yo veía en Houston cada mañana cuando iba a trabajar: grupos de hombres, sin papeles generalmente, apostados junto a una gasolinera esperando a que llegara una furgoneta de la que salía alguien diciendo ¨Necesito tantos hombres para hacer tal trabajo¨. En cuanto veían una furgoneta pararse se arremolinaban alrededor esperando ser los elegidos para poder tener trabajo ese día. Trabajo ilegal cobrando en negro y sin seguro de ningún tipo. Así día tras día. Y yo me imagino que en un primer momento ese podría ser el tipo de trabajo que pudiera hacer él, pan para hoy, hambre para mañana. 

Venirse a España les ha supuesto venirse a vivir a casa ajena, a vivir con su padre y con la mujer de su padre, una españolita con la que previamente sólo habían compartido 3 meses de sus vidas, en la casa de ella y con normas de convivencia a la española. Eso no debe de ser fácil, adaptarse a la vida en otro país y en casa ajena. Supongo que si vivieran sólo con su padre vivirían más a lo cubano pero como hay una española en la casa les toca adaptarse un poco a las maneras de España. Yo aprovecho e intento explicarles algunas de las costumbres del país y del habla. Por ejemplo, allá dicen ¨la mujer¨ de fulanito para referirse a la novia o novieta de alguien. Yo les explico que ese nombre sólo se lo das si estás casado. Y que si lo dices así le das una trascendencia que podría dar pie a confusión y algún problema. También les he dicho que tengan cuidado con el uso descontrolado de ¨mi amor¨ que le dicen a cualquiera. Una norma que les he impuesto es no traer ningún ligue/novio ni amigo especial a casa, no tengo ningún interés en conocer a gente joven que viene y va.

Un motivo de diferencias grandes se da cuando vamos en coche: qué música escuchar? Si fuera por ellos sería su música todo el rato= reggaetón todo el rato. Me niego. Y que conste que no odio el reggaetón, hay canciones que me horrorizan y otras que no, que hasta me gustan bastante. Pero no lo quiero todo el rato. Menos mal que vamos consiguiendo un cierto equilibrio, eso sí, ellos van en el coche con sus auriculares puestos prácticamente todo el tiempo escuchando sus cosas. En fin, no comment. Afortunadamente en casa no ponen música porque yo me temía que pusieran música altísima.


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