Mis Cubanitos llevan en España casi 3 meses y me temo que su experiencia en España no les está entusiasmando, al menos por ahora. Cierto es que tienen varios factores en contra: han llegado en época de Covid con lo que se han topado la ciudad casi cerrada, con cierre perimetral, bares cerrados y comercios cerrados a las 18h; han llegado en Febrero, a mitad de curso con lo que no han podido apuntarse a clases ni en universidad ni en FP ni casi en nada y, como consecuencia de estos dos factores, aún no han podido hacer amigos. Todo esto les ha llevado a pasarse estos meses casi recluidos en casa, especialmente ella. Él lleva fatal estar metido en casa y hace por salir algo: se apuntó al gimnasio en cuanto pudo y va cada día, cosa positiva en todos los sentidos: hace ejercicio, socializa algo, sale de casa y así sale de la monotonía de estar encerrado sin nada que hacer. Ella, en cambio, no sale y dice que no tiene esa necesidad de salir. Se pasa los días en casa enganchada al móvil charlando con su novio que dejó en Cuba y con su familia y amigos que dejó allá. También ve en la tele una serie cubana de policías, es prácticamente lo único que ve, eso y La que se avecina y Aída, dos series que ya conocía de antes porque las veía en Cuba. Él también chatea muchísimo y también, como ella, se pasa el día pegado al teléfono mirando cosas en internet. O sea, días perdidos. Pero qué van a hacer, pobres! Bueno, podían leer pero no son lectores, pobres, y eso me da una pena, no saben lo que se pierden.
Para ayudar en casa y para que hagan algo útil les introdujimos en las tareas domésticas aunque hubo que explicar algunas cosas que para mi son obvias pero que se ve que no lo son tanto para unos cubanos. Por ejemplo, tuve que explicarles que, por el clima, en Galicia no puedes poner varias lavadoras en un día y pretender que se sequen en el mismo día teniendo, como tengo, solamente un tendal plegable en mi balcón, tendal en el que cabe solamente una lavadora. En Cuba sí puedes poner muchas lavadoras en el mismo día porque sabes que en una hora la ropa tendida ya la puedes recoger, aquí no, aquí necesitas como mínimo un día para que se seque. Y además tienes que tender la ropa bien extendida para que no se arrugue y para que se seque bien. También tuve que explicarles cómo usar la aspiradora y el lavavajillas aunque todavía no tienen bien aprendido cómo colocar las cosas correctamente. Paciencia. Les tuve que enseñar a hacer la cama. Parece increíble pero cierto. Les tuve que explicar lo que es la sábana bajera, la sábana y la colcha o edredón. Ellos se cubrían solamente con el edredón. Pero tiene su lógica: en Cuba, por el calor, no necesitas una manta de abrigo, solamente una sábana, y supongo que el edredón era para ellos esa sábana para cubrirse. Además, según me explicaron, ellos habitualmente la sábana de arriba, al hacer la cama, lo que suelen hacer es doblarla y ponerla debajo de la almohada. En fin, cousas veredes.
Para aprovechar estos meses perdidos les sugerimos que se pusieran a sacarse el carnet de conducir porque es algo que siempre les será útil y así se lo sacan de encima. Están con el teórico a vueltas aunque nos parece que se lo están tomando con demasiada calma. Yo también les sugerí estudiar inglés y gallego pero no les veo interés. Eso sí, les recomendé muy mucho que a partir de septiembre se apunten a inglés y gallego en la Escuela de Idiomas, eso les servirá para aprender y para conocer gente. No dicen que no. A ver si lo hacen cuando llegue el momento. Ojalá! Estoy segura de que a partir de septiembre, cuando puedan empezar a ir a clases y puedan empezar a conocer gente de su edad, estarán más a gusto. Seguro que a partir de entonces dejarán de tener la cabeza orientada tanto a Cuba y empezarán a tenerla más a España, primero por la falta de tiempo.
Sabiendo de antemano que en estos meses no iban a poder hacer nada importante de estudios y tampoco trabajar
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