domingo, 25 de abril de 2021

Cubanitos, Estados Unidos y España

 A día de hoy, tras casi 3 meses viviendo en la España del Covid, a mis Cubanitos no les entusiasma España y preferirían estar en Estados Unidos. Esa parece la idea en la mente de la mayoría de los cubanos que se quieren ir del país: ir a Estados Unidos, el país de las oportunidades.

Mis Cubanitos tienen familia en Florida, el más importante, su abuelo materno. Él se fue hace un par de años, a los 60. Vive con algunos parientes, trabaja lavando autobuses y dice que le va muy bien allí. A sus nietos en España les dice que allá podrían encontrar trabajo rápidamente, al segundo día de llegar y claro, eso les mete ideas en la cabeza a mis cubanitos del tipo ¨¿Qué pinto yo aquí en España, en casa de mi padre, dependiendo de él, sin trabajar, sin hacer nada, cuando en Estados Unidos podría estar ya trabajando y viviendo a mi aire?¨.  Pero la reflexión que me hago, y les hago, es: ¿Qué tipo de trabajo harías al día siguiente de llegar a Estados Unidos? ¿Un trabajo bien pagado que te permitiera vivir cómodamente y de forma independiente? ¿O más bien sería un trabajo que te diera para subsistir simplemente y en el que tuvieras que compartir casa con un montón de gente? Pan para hoy y hambre para mañana. 

Mis Cubanos se comparan con los amigos y conocidos que se han ido de Cuba o que se quieren ir. Los que han llegado a España con 4 perras para subsistir unos meses hasta que encuentren un trabajo de lo que sea. Y los que están intentando llegar a USA ahora. Me cuentan el caso de una amiga de él que ha vendido la casa familiar para poder irse a Jamaica o Haití, en donde le han dicho que solo necesita pasar unos meses para que le den el pasaporte del país y así con ese pasaporte darse el salto a Estados Unidos. Sus padres, tras vender la casa familiar, se mudarían a una casa más pequeña y a esperar a que su hija les envíe dinero cuando ella pueda empezar a trabajar. Me cuentan de unos amigos de ella que se quieren ir a México y de allí, caminando, cruzar la frontera con Estados Unidos ilegalmente, con el riesgo que eso supone de morir en el desierto o de que te maten para robarte. Tanta es la desesperación. 

Yo les digo a mis cubanos que su situación no es la misma pero ellos todavía no tienen con quien compararse aquí en España, ellos se siguen equiparando con sus amigos de allá locos por irse y con necesidad extrema de conseguir trabajos de lo que sea. Mis cubanos sienten que tienen que encontrar trabajo urgentemente para ser independientes y porque tienen que ayudar económicamente a la gente que dejaron allá, a su madre y, ella, al novio que dejó allá. Lo que no entienden es que, a diferencia de la mayoría de sus amigos fuera del país o los que están intentando irse, ellos están en una situación diferente y mejor, ellos se deberían equiparar a cualquier joven español que está estudiando e intentando trabajar a la vez para tener un dinero para sus gastos, no tienen la necesidad apremiante de ganar dinero porque si no no tendrían dónde vivir ni qué comer, que es, muy probablemente, la realidad de la mayoría de sus amigos fuera.

Por otra parte, los españoles les parecemos muy vagos. Según ellos, trabajamos poco y tenemos vacaciones constantemente. Para ellos, tener los fines de semana de dos días sin trabajar ya cuenta como vacaciones, porque allá trabajan también los sábados. Flipan con que tengamos un festivo prácticamente cada mes. Para ellos, su padre es muy vago aquí y no trabaja nada, en Cuba sí que trabajaba. Su padre, vago, su padre que se levanta a las 6:30, trabaja de 8 a 3, directo se va al gimnasio, come a las 6 y estudia un máster hasta las 9 de la noche. Yo vaga porque estoy de vuelta del cole a las 4 y mis clases sólo tienen 19 niños, nada en comparación con los coles en Cuba que trabajan de lunes a sábado, con 42 niños por clase, y luego las maestras se llevan trabajo a casa. Yo también me llevo trabajo a casa todos los días pero eso me temo que no lo ven. 

Y yo me pregunto:¿somos realmente vagos los españoles o es que tenemos una cierta calidad de vida? ¿Tener un festivo al mes es malo? Recuerdo yo mi primer trimestre de trabajo en Qatar y lo durísimo que fue trabajar del tirón sin un miserable festivo de agosto a Navidad, sólo con una semana de vacaciones en diciembre y encima trabajando el 1 de enero. Benditos festivos que te dan un respiro.

Siento muchísima curiosidad en oír su opinión al respecto del trabajo en España dentro de un tiempo, ojalá corto, cuando puedan trabajar aquí. Ojalá puedan trabajar y estudiar a la vez, es lo que desean.

Esto de la vagancia de los españoles y de que Estados Unidos es mejor es, muy probablemente, resultado de la frustración de verse atrapados en casa sin poder hacer nada por ahora y sin tener amigos aquí. Confiemos en que se les pase. 

Saben que les tocará estar en España unos años antes de poder tener el pasaporte español. En cuanto lo tengan les encantaría irse a Estados Unidos y probar allí. El tiempo dirá si aún querrán ir o no. Por si acaso, yo les seguiré insistiendo que estudien inglés.

Los primeros 3 meses de los Cubanitos en España

Mis Cubanitos llevan en España casi 3 meses y me temo que su experiencia en España no les está entusiasmando, al menos por ahora. Cierto es que tienen varios factores en contra: han llegado en época de Covid con lo que se han topado la ciudad casi cerrada, con cierre perimetral, bares cerrados y comercios cerrados a las 18h; han llegado en Febrero, a mitad de curso con lo que no han podido apuntarse a clases ni en universidad ni en FP ni casi en nada y, como consecuencia de estos dos factores, aún no han podido hacer amigos. Todo esto les ha llevado a pasarse estos meses casi recluidos en casa, especialmente ella. Él lleva fatal estar metido en casa y hace por salir algo: se apuntó al gimnasio en cuanto pudo y va cada día, cosa positiva en todos los sentidos: hace ejercicio, socializa algo, sale de casa y así sale de la monotonía de estar encerrado sin nada que hacer. Ella, en cambio, no sale y dice que no tiene esa necesidad de salir. Se pasa los días en casa enganchada al móvil charlando con su novio que dejó en Cuba y con su familia y amigos que dejó allá. También ve en la tele una serie cubana de policías, es prácticamente lo único que ve, eso y La que se avecina y Aída, dos series que ya conocía de antes porque las veía en Cuba. Él también chatea muchísimo y también, como ella, se pasa el día pegado al teléfono mirando cosas en internet. O sea, días perdidos. Pero qué van a hacer, pobres! Bueno, podían leer pero no son lectores, pobres, y eso me da una pena, no saben lo que se pierden. 

Para ayudar en casa y para que hagan algo útil les introdujimos en las tareas domésticas aunque hubo que explicar algunas cosas que para mi son obvias pero que se ve que no lo son tanto para unos cubanos. Por ejemplo, tuve que explicarles que, por el clima, en Galicia no puedes poner varias lavadoras en un día  y pretender que se sequen en el mismo día teniendo, como tengo, solamente un tendal plegable en mi balcón, tendal en el que cabe solamente una lavadora. En Cuba sí puedes poner muchas lavadoras en el mismo día porque sabes que en una hora la ropa tendida ya la puedes recoger, aquí no, aquí necesitas como mínimo un día para que se seque. Y además tienes que tender la ropa bien extendida para que no se arrugue y para que se seque bien. También tuve que explicarles cómo usar la aspiradora y el lavavajillas aunque todavía no tienen bien aprendido cómo colocar las cosas correctamente. Paciencia. Les tuve que enseñar a hacer la cama. Parece increíble pero cierto. Les tuve que explicar lo que es la sábana bajera, la sábana y la colcha o edredón. Ellos se cubrían solamente con el edredón. Pero tiene su lógica: en Cuba, por el calor, no necesitas una manta de abrigo, solamente una sábana, y supongo que el edredón era para ellos esa sábana para cubrirse. Además, según me explicaron, ellos habitualmente la sábana de arriba, al hacer la cama, lo que suelen hacer es doblarla y ponerla debajo de la almohada. En fin, cousas veredes.

Para aprovechar estos meses perdidos les sugerimos que se pusieran a sacarse el carnet de conducir porque es algo que siempre les será útil y así se lo sacan de encima. Están con el teórico a vueltas aunque nos parece que se lo están tomando con demasiada calma. Yo también les sugerí estudiar inglés y gallego pero no les veo interés. Eso sí, les recomendé muy mucho que a partir de septiembre se apunten a inglés y gallego en la Escuela de Idiomas, eso les servirá para aprender y para conocer gente. No dicen que no. A ver si lo hacen cuando llegue el momento. Ojalá! Estoy segura de que a partir de septiembre, cuando puedan empezar a ir a clases y puedan empezar a conocer gente de su edad, estarán más a gusto. Seguro que a partir de entonces dejarán de tener la cabeza orientada tanto a Cuba y empezarán a tenerla más a España, primero por la falta de tiempo.


 


Sabiendo de antemano que en estos meses no iban a poder hacer nada importante de estudios y tampoco trabajar 

sábado, 24 de abril de 2021

Vinieron los cubanitos a España

 En Febrero vinieron los hijos de P. a vivir a España. La verdad es que conseguir que vinieran fue un pequeño milagro porque obtener visado de Cuba a España en plena pandemia era casi imposible. Con esta situación por el Covid la embajada española sólo está concediendo visados de reagrupación familiar que fue el que les concedieron aunque no estábamos seguros de si se lo llegarían a dar o no.

La verdad es que la situación en Cuba está fatal, cuesta encontrar de todo. Y por de todo me refiero a lo básico: pollo, huevos, jabón, lo que sea. Si unas veces encuentras una cosa otras veces te falta lo otro, en fin, un desastre. Un desastre y un agobio. No sorprende que se quisieran ir. Aunque, eso sí, venirse no es la solución a todos los problemas porque venirse soluciona unos problemas pero genera otros. 

Venirse a España soluciona el problema de la barriga vacía o, mejor dicho, de la barriga llena sólo de lo mismo de siempre: arroz y frijoles. Hay más cosas pero en general eso es lo básico que siempre tienen.

Venirse a España soluciona el problema de comprar ropa de calidad básica a un precio más o menos razonable. Un ejemplo: en estos momentos allá unos zapatos te pueden costar unos 80 euros. Teniendo en cuenta un sueldo de 200 euros pues ya se puede uno imaginar cómo están las cosas.

Pero venirse a España genera otros problemas. 

Venirse a España genera que a partir de ahora y para el resto de tu vida serás un cubano en España, siempre serás un extranjero, siempre serás un emigrante, siempre serás de fuera y siempre echarás de menos tu país, por muy mal que estén las cosas allá, principalmente porque allí dejaste a familia y amigos y no sabes cuándo la vas a volver a ver.

Venirse a España genera que ahora te tengas que plantear ¨Y ahora qué voy a hacer?¨. Los dos cubanitos ya son mayores, ella 20 añitos, él 24. Ella estaba estudiando enfermería, él INEF. Y ahora qué? Ella quisiera continuar sus estudios de enfermería, a él le gustaría trabajar pero le aconsejamos estudiar. Tal y como están las cosas con la crisis del Covid suponemos que hay mucho paro (y más que habrá, desgraciadamente!) así que lo mejor sería aprovechar estos tiempos malos para formarse. Los dos quieren estudiar y trabajar. En Cuba él estudiaba y también trabajaba así que está habituado a hacer las dos cosas.

Venirse a España les ha supuesto un cambio de vida muy grande, no sólo por el cambio de país sino un cambio gigantesco en su independencia. En Cuba los dos tenían pareja, entraban y salían de casa a su antojo, vivían con sus parejas y, gracias al dinerito que les enviaba su padre, tenían una situación económica un poquito más cómoda dentro de las necesidades que hay allá porque, aunque tengas dinero, si no hay pollo no lo hay para casi nadie. Además, el Covid no estaba tan terrible y podían moverse con relativa libertad por su ciudad sin toques de queda ni nada. De hecho, nos enviaron videos de su fiesta familiar en casa por fin de año y nos llamaba la atención que era un grupo grande de gente sin mascarillas y sin distancia de seguridad, como si no pasara nada. Mientras que nosotros nos pasamos navidad y fin de año solos en casa porque no nos podíamos juntar con nadie.

Al venirse a España en Febrero se toparon con cierre perimetral de la ciudad, con todos los bares cerrados y las tiendas cerradas a las 18h, o sea, un cambio tremendo, aparte del frío, claro.

Las primeras semanas las pasaron bien, tranquilos en casa, disfrutando de tener barra libre de internet y la nevera llena con todo lo que pudieran querer. Curiosamente, no vieron mucha televisión española ni Netflix pero sí una serie cubana de policías que ven a todas horas. Los horarios de sueño los tenían descontrolados (dichoso jet lag) pero me temo que no los tienen mucho mejor casi 3 meses más tarde porque siguen acostándose tarde y levantándose tarde, aunque probablemente eso sea porque tienen 20 años y pueden! ! 😀Ya me gustaría a mi poder levantarme a las 12! Pero mi cuerpo, desgraciadamente, ya no me lo permite, a las 8, o como mucho, a las 9, ya me despierto y me tengo que levantar.

La primera semana fuimos a comprarles algo de ropa de invierno, un kit de emergencia básico porque no tenían prácticamente nada, ella tenía un abrigo que su tía, que vive en España, se había dejado en Cuba unas navidades y con eso trampeó las primeras semanas. Y él se apañó bastante bien con ropa de su padre porque tienen talla similar. A ella la hemos vestido de invierno en un primer momento con algo de ropa que yo le tenía guardada, ropa mía que ya me apretaba un poquito. Y recientemente una amiga mía, también de talla pequeña, le pasó ropa suya que ya no se pone. Lástima que no me sirva a mi porque tiene unos cuantos vestidos que me encantan!  

Ellos están deseando trabajar además de estudiar para tener una cierta independencia económica. Normal y lógico. Pero ya les hemos explicado que aquí los sueldos no son altos, especialmente en jóvenes sin formación. Y supongo que a raíz del Covid serán más bajos y será mucho más difícil conseguir trabajo. El tiempo lo dirá. Por lo de pronto acaban de empezar a hacer un curso de hostelería para a ver si así les saliera algún currillo, por pequeño que sea. No me parece mala idea, eso sí, sin perder el norte de que lo importante es estudiar.

El tema trabajo ha sido motivo de debates encendidos. Resulta que su abuelo materno está emigrado desde hace un par de años en Estados Unidos, en Florida, y les cuenta que allí es muy fácil conseguir trabajo, lo que les hace pensar que estarían mejor allá. Yo les cuento lo que yo veía en Houston cada mañana cuando iba a trabajar: grupos de hombres, sin papeles generalmente, apostados junto a una gasolinera esperando a que llegara una furgoneta de la que salía alguien diciendo ¨Necesito tantos hombres para hacer tal trabajo¨. En cuanto veían una furgoneta pararse se arremolinaban alrededor esperando ser los elegidos para poder tener trabajo ese día. Trabajo ilegal cobrando en negro y sin seguro de ningún tipo. Así día tras día. Y yo me imagino que en un primer momento ese podría ser el tipo de trabajo que pudiera hacer él, pan para hoy, hambre para mañana. 

Venirse a España les ha supuesto venirse a vivir a casa ajena, a vivir con su padre y con la mujer de su padre, una españolita con la que previamente sólo habían compartido 3 meses de sus vidas, en la casa de ella y con normas de convivencia a la española. Eso no debe de ser fácil, adaptarse a la vida en otro país y en casa ajena. Supongo que si vivieran sólo con su padre vivirían más a lo cubano pero como hay una española en la casa les toca adaptarse un poco a las maneras de España. Yo aprovecho e intento explicarles algunas de las costumbres del país y del habla. Por ejemplo, allá dicen ¨la mujer¨ de fulanito para referirse a la novia o novieta de alguien. Yo les explico que ese nombre sólo se lo das si estás casado. Y que si lo dices así le das una trascendencia que podría dar pie a confusión y algún problema. También les he dicho que tengan cuidado con el uso descontrolado de ¨mi amor¨ que le dicen a cualquiera. Una norma que les he impuesto es no traer ningún ligue/novio ni amigo especial a casa, no tengo ningún interés en conocer a gente joven que viene y va.

Un motivo de diferencias grandes se da cuando vamos en coche: qué música escuchar? Si fuera por ellos sería su música todo el rato= reggaetón todo el rato. Me niego. Y que conste que no odio el reggaetón, hay canciones que me horrorizan y otras que no, que hasta me gustan bastante. Pero no lo quiero todo el rato. Menos mal que vamos consiguiendo un cierto equilibrio, eso sí, ellos van en el coche con sus auriculares puestos prácticamente todo el tiempo escuchando sus cosas. En fin, no comment. Afortunadamente en casa no ponen música porque yo me temía que pusieran música altísima.